Hizo un swing bastante malo. Levantó nubes de polvo, arena y hormigas… de todo, menos la pelota de golf. Esta se quedó parada en el mismo sitio en que estaba.
Así que volvió y realizó otro golpe. Volvió a lanzar nubes de polvo, arena y hormigas. La pelota de golf ni se movió…
Dos hormigas sobrevivieron. Una le dijo a la otra: “Y ahora qué hacemos?”.
Y la otra le respondió: “No sé vos, pero yo me voy a subir ahora mismo a la pelota”
El golfista que dejó la pelota justo en un hormiguero
(Por Diego Vidal) Hubo una vez un golfista que tiró su pelota con su driver y fue a aterrizar justo en lo alto de uno de esos hormigueros que tienen la entrada en forma de montaña.
En vez de mover la pelota, decidió jugarla como estaba. (Sigue en nota completa).
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