A primera vista resalta en los escaparates el marcado aire retro que envuelven los modelos, tanto para las enterizas como en las de dos piezas.
Debo admitir como mujer, que estos modelos son muy sentadores: realzan la figura femenina con curvas, dejan menos al descubierto (algo que se viene imponiendo hace algunos años, por el daño que causa el sol en la piel) y además, nos permite tener movimientos libres y descontracturados a la hora de disfrutar del mar y la playa, sobre todo aquellas mujeres que tenemos que correr detrás de nuestros niños o que todavía tenemos niños en edad de upa.
Junto a las piezas de baño también se han subido a la pasarela prendas para lucir antes o después de unos días intensos de playa, muy elegantes y refinados juegan con las transparencias y la delicadeza de los tejidos como la seda y la gasa, con detalles en broderies y bordados con brillo.
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