40 días, 6 llamadas... la misma respuesta

José Guzmán: “El 13 de julio, mi auto se vio afectado por un `siniestro´ estando estacionado en la vía pública. Cuando obtuve todos los datos del conductor resultó que pertenecía a la misma compañía aseguradora que yo -Mapfre-, por lo que supuse que esto agilizaría los trámites. Al otro día hice la denuncia en las oficinas de dicha compañía, y me aseguraron que en 15 días tendría una respuesta. Me comuniqué con la persona que me indicaron (Arnaldo Rojas) y me dijo que la otra parte no realizó la denuncia por lo que no puede dar curso a mi reclamo. Me dijo que me vuelva a comunicar, lo que hice por las siguientes 4 semanas con la misma respuesta. ¿Debería ser mi responsabilidad comunicar a la otra parte? ¿O indicarle las consecuencias de no realizar la denuncia en un plazo determinado? ¿O debería resolverlo la compañía a la cual yo le pago todos los meses exclusivamente para estos casos? No me parece estar pidiendo mucho a una empresa que se desempeña a nivel mundial en este rubro”.

InfoReclamos notifica a Mapfre y 72 horas más tarde…
No obtuve respuesta por parte de la empresa, sigo sin poder soucionar un tema que desde mi punto de vista debería ser muy simple, por lo menos lo fue, las veces que me sucedió algo similar estando afiliado a otras compañías .

Leé todos los reclamos y sumá el tuyo aquí.

Andreani ya mueve 520.000 paquetes por día desde su hub automatizado de Pacheco (abre el juego a pymes y emprendedores)

(Por Julieta Romanazzi) El centro de distribución que la empresa inauguró en General Pacheco a mediados de 2025 empieza a mostrar su potencial. Con tecnología única en América, capacidad para escalar y un servicio de fulfilment que ya suma 15 clientes, el hub se convirtió en la apuesta más grande de la compañía para sostener el crecimiento del e-commerce argentino.

El fenómeno Don Julio: ¿Cuánto cuesta hoy comer en la mejor parrilla de Buenos Aires? (con souvenir “incluido”)

(Por Julieta Romanazzi) La fila de gente esperando una mesa en Guatemala esquina Gurruchaga llama la atención, así como también algunos precios de su carta. El dato que explica el fenómeno: el 80% de las mesas las ocupan brasileños, que llegan con reserva en mano o se resignan a la espera en la vereda con tal de tachar el "Templo de la Carne" de su lista.