(Por Christian Quinteros Ceballos)
Gracias a la invitación recibida para asistir a Centroamérica Travel Market 2011, pudimos recorrer parte de este país que sorprende en un montón de aspectos. Es que Panamá es famoso por su canal, declarado la octava maravilla del mundo actual. La gran obra de ingeniería ubicada a sólo 20 minutos de la capital es el puente que une el sector occidental y oriental del planeta. No hay carguero que traslade alimentos, tecnología, ropa, autos, lo que imaginemos, de una punta a otra del globo, que no pase por Panamá. Y si bien cada embarcación debe pagar al gobierno panameño una importante suma de dinero por el cruce (por día atraviesan hasta 45 barcos, estimándose una recaudación diaria superior a los 4,5 millones de dólares), a cada una le saldría mucho más caro aún hacer el cruce por el Cabo de Hornos al sur de Argentina, por los altísimos costos. Es por eso que Panamá, desde que recuperó la administración total del canal de manos de los EE.UU. en 1999, se ha convertido en la mayor potencia económica de la región, y muestra de ello es el crecimiento urbano, con faraónicos y modernos edificios, obras públicas (como la construcción del metro y carreteras), y principalmente, con un alto poder adquisitivo de la clase media como producto de la ocupación de la mano de obra.
Una visita por la ciudad se convierte en un paseo que sorprende al viajero, porque se disfruta de la modernidad edilicia, como la imperdible vista de la costa del Pacífico desde el lounge y piscina en el piso 15 del Trump Ocean Club, el exclusivo hotel del magnate Donald Trump, y también de la más exquisita arquitectura colonial concentrada en el Casco Antiguo, declarado Patrimonio de la Unesco en 1997.
Pero Panamá tiene muchas más cosas para sorprendernos que dejan armar una visita exclusiva a este destino.
Viajando hacia el norte de la capital, podemos acceder a la provincia de Chiriquí, a 6 horas por carretera y a 35 minutos con un vuelo en Air Panamá. Es una provincia de tierra fértil con una gran riqueza productiva, en donde se destacan las fincas que ofrecen actividades de turismo rural para conocer el trabajo en el campo, principalmente el cultivo del café, uno de los más exquisitos y refinados del mundo, con importantes distinciones en concursos mundiales, como las marcas Café Ruiz y Finca Lérida.
En esta provincia hay dos Parques Nacionales para internarnos en la naturaleza genuina de Centroamérica y respirar su aroma verde: el Barú, con su impactante vista del volcán, y La Amistad, un parque binacional que es compartido por Panamá y Costa Rica.
En Chiriquí está Boquete, una importante villa turística con hoteles, restaurantes y la cálida recepción de sus habitantes.
El paraíso costero de Panamá tiene su referente en Bocas del Toro, una maravillosa zona con playas de arenas blanca, lagunas y un mar cálidamente atrapante.
Ahora bien, para sumergirnos en las tradiciones populares, la propuesta es acercarnos hasta Las Tablas, y vivir lo que se llama el Desfile de las Mil Polleras, donde parecen estar “todas las mujeres de Panamá” luciendo y mostrando sus vestidos de hermosos encajes, exquisitos bordados con piedras y perlas, el traje más bello del mundo (según dicen): la pollera panameña.
Y si la aventura parece quedar corta, todavía hay más. Una navegación por el río Chagres, el principal afluente del Canal de Panamá, en piragua, hasta llegar a alguna de las comunidades aborígenes instaladas en sus orillas, como la “Parará Purpú” de la comunidad Emberá. Sus miembros, al llegar nos reciben con sus bailes, danzas, música, nos muestran artesanías típicas, y nos invitan a comer sus preparaciones, a base de pescado y frutas.
Panamá es una experiencia diferente a lo que se conoce habitualmente en esta región. Y en el 2014, el país se prepara a festejar a lo grande el Centenario del Canal. Hay tiempo suficiente para ir armando el próximo viaje a este destino.
Panamá, mucho más que el gran canal
Este país es la principal puerta de ingreso para conocer Centroamérica. Cuenta con hermosas playas, paisajes de volcanes, turismo rural y cultura aborigen. Mucho más que el Gran Canal. Una visita por la ciudad se convierte en un paseo que sorprende con el desarrollo urbanístico, con faraónicos y modernos edificios, y una exquisita arquitectura colonial concentrada en el Casco Antiguo, patrimonio de la humanidad. Un destino para tener en cuenta en el próximo viaje.
Tu opinión enriquece este artículo: