Institución Cervantes organizó el 14 de agosto la primera Jornada Académica en Tecnologías de la Información y Economía del Conocimiento (JATIEC), en el auditorio de Globant y con transmisión simultánea por Teams.
"Cuando se habla del triángulo de Sábato, la academia, la gestión gubernamental y el sector empresarial no pueden ir aislados, tienen que estar integrados", plantea Fernando Loza, director de la carrera de Analista de Sistemas de Cervantes desde hace 25 años, sobre el objetivo de fondo del encuentro.
Y ese triángulo se vio reflejado en el escenario. Por el Estado hablaron Ignacio Gei, de la Secretaría de Ciudad Inteligente de la Municipalidad de Córdoba, y Marcela Nicolaides, directora de Economía del Conocimiento en CorLab. Por el sector privado, Sebastián Ponceliz (CEO de Dominion IA, que viajó desde Estados Unidos), Manuel Díaz Ferreiro (Prócer Tecnologías) y Yael Sucaría (Wise CX). Por la academia internacional, Fabián Castillo Peña, de la Universidad Libre de Cali, que disertó desde Colombia. Cinco egresados de Cervantes sumaron sus propios desarrollos al panel.
El impacto de la IA en el presente y futuro de la humanidad – Aplicaciones Ejemplo. Sebastián Ponceliz, CEO de Dominion IA.
De los sistemas a la economía del conocimiento
El cambio de nombre de la jornada no es casual. "Ya no hablamos únicamente de los sistemas, hablamos de la economía del conocimiento y todo lo que esto conlleva", explica Loza. Bajo ese paraguas entraron la innovación, el apoyo a startups y el acompañamiento a egresados que quieren convertir un proyecto tecnológico en un emprendimiento propio.
El objetivo, dice, no fue captar más inscriptos sino abrir la propuesta a egresados, profesionales en actividad y público general: "Buscamos que a través de la jornada se brinde un espacio de integración, de escuchar experiencias, de cómo se pueden aprovechar las tecnologías en beneficio de la comunidad". La idea de fondo es que los alumnos entiendan que sus prácticas profesionalizantes ya no apuntan sólo a sistemas de gestión, sino a proyectos que dejen valor agregado en discapacidad, sectores vulnerables, sustentabilidad y medioambiente.
El diálogo que buscan instalar
El eje que atravesó buena parte de las charlas fue la inteligencia artificial, "porque ya no es una cuestión de futuro, nos atraviesa en todos los ámbitos". Pero el objetivo más de fondo, dice Loza, es que academia, Estado y empresas dejen de funcionar de forma aislada — el mismo criterio que explicó el armado del panel. "La idea es que el egresado pueda ver que esto tiene que ser un espacio de integración, de vinculación, de escucha", dice, que ya piensa en establecer relaciones bilaterales con otras universidades de Latinoamérica.
Habilidades para el analista que viene
Consultado sobre qué debe priorizar hoy un estudiante de Analista de Sistemas, Loza va más allá de lo técnico. El analista, dice, tiene que estar preparado para el análisis, el diseño y el desarrollo de software y la infraestructura tecnológica, "pero esto tiene que ir más allá: tiene que asumir un rol de asesor, de agente de cambio, de agente innovador" y estar listo para conducir equipos. Ahí entran las habilidades blandas -liderazgo, comunicación, capacidad de vinculación-, porque "el analista que no sabe vincularse y se encierra detrás de la pantalla queda aislado del contexto".
Un plan de estudios que se sigue moviendo
Cervantes ya actualizó el contenido de todas las materias de la carrera hace un año, y este 2026 volvió a renovar el contenido del último año. Loza confirma que están redactando la estructura preliminar de un nuevo plan de estudios, pensado para una carrera "más dinámica" que acorte los plazos de formación. Un cambio ya en marcha: prácticas formativas en empresas desde el primer cuatrimestre, para que los estudiantes hagan análisis funcional y trabajo con clientes reales desde el inicio y no lleguen al trabajo final con años de demora.
Cervantes participa del Clúster Córdoba desde comienzos de los 2000 y de la mesa sectorial tecnológica desde 2011, y en 2021 fue miembro fundador del Nodo Utech junto a otras instituciones educativas. Según Loza, la institución cuenta además con un área de relaciones institucionales con más de 200 organizaciones asociadas y contacto directo con cientos de empresas tecnológicas de la provincia. Su cierre fue, en el fondo, una convocatoria al sector privado: "El fomento del estudio de las carreras tecnológicas también tiene que venir del sector empresario. Si no, caemos en el abandono prematuro, y esa es una lucha que tenemos todas las instituciones educativas".
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