Desafío al Valle del Río Pinto: cómo juntar 8.000 turistas y generar $ 8.000.000 para la región

Hace tiempo que en el sector turismo se remarca la importancia de generar "productos", más allá de los destinos.  Fácil de decir, difícil de hacer: excluyendo el turismo cinegético (la caza de palomas), el turismo religioso o el turismo de salud, poco se ha desarrollado en Córdoba.
Por eso sorprende el desarrollo que el Club de Amigos del Deporte realizó con El Desafío del Valle del Río Pinto (y su Revancha), dos carreras de mountain bike que reúnen unos 8.000 corredores y generan un negocio turístico que no baja de los $ 8 millones para la región.
Para la edición del domingo 6 de mayo ya tienen confirmadas 4.200 inscripciones (a $ 400 cada una) y el cupo se agotó en las primeras 24 horas.
Aunque el negocio suena brillante, no hay que perder de vista los gastos de organización (que Carlos Bertotti estima en $ 1,2 millón) y el largo camino de 17 ediciones que los fue llevando -de a poco- a este presente.
"Ya cuesta trabajo conseguir alojamiento en la zona de La Cumbre -explica Bertotti-, por la cantidad de gente que va a entrenar en las previas.  El día de la carrera es imposible conseguir lugar".
Aunque cuentan con el apoyo de la Agencia Córdoba Turismo y de marcas como Powerade y Georgalos, semejante movida de personas no tiene todavía una repercusión fuerte como instancia de marketing.

Con el primer concesionario Chery debuta CityDrive, la nueva unidad de negocios de Manuel Tagle (nieto) y sus hermanos

(Por Íñigo Biain) La zaga de los Manuel Tagle continúa: el primero creó la empresa allá por 1935, su hijo (hoy también presidente de la Bolsa de Comercio) la extendió como Manuel Tagle e Hijos en 1978 y luego creó el grupo AutoCity; ahora sus hijos (entre ellos Manuel, nieto) montaron CityDrive, cuyo primer concesionario Chery abrieron formalmente esta semana.

Paseshow: la ticketera cordobesa juega fuerte en el interior (objetivo: vender más de 8 millones de entradas en 2026)

(Por Julieta Romanazzi) Mientras Buenos Aires sigue siendo un campo minado para las grandes ticketeras, desde Córdoba Paseshow, la plataforma de venta de entradas y control de acceso (que está detrás de algunos de los festivales y shows más grandes del país), viene creciendo con una lógica distinta: foco en el interior, mucha gente en campo y obsesión por los datos.