La estrategia de Uber Eats apunta a ganar volumen apoyándose en marcas con identidad local. Tras un arranque focalizado en el centro y Nueva Córdoba, la red de comercios adheridos en la capital pasó de unos 250 locales iniciales a más de 800 en la actualidad. La llegada al norte responde a la demanda de las cadenas que ya operaban en el área céntrica y buscaban cobertura en esa franja de la ciudad.
En el marco de esta expansión en zona norte, la plataforma volvió a homenajear a La Mona Jiménez como referente absoluto de la cultura cordobesa. Desde la compañía destacaron que la alianza con el artista y su espacio gastronómico busca afianzar un vínculo de cercanía y pertenencia con el público local, utilizando el peso simbólico del Mandamás como el puente principal para conectar con el mercado cordobés.
A diferencia de su etapa anterior en el país, el modelo actual busca unificar el tráfico dentro de la aplicación principal de transporte de Uber. La intención es convertir esa masa de usuarios (más de 10 millones de personas utilizaron la app de viajes en Argentina el último año) en clientes frecuentes de pedidos gastronómicos, utilizando la suscripción Uber One como anzuelo comercial.
Con la operación cordobesa afianzada, el tablero nacional de la compañía contempla movimientos inmediatos en otras plazas clave del interior. Tras haber activado recientemente la app en Mendoza, el próximo paso dentro del plan de expansión nacional de Uber Eats será el desembarco en Rosario, disputando terreno en los principales centros urbanos del país para consolidar su modelo de ecosistema único de transporte y entregas.
Guerra de hermanos: Uber Eats compró PeYa
Uber Eats y PedidosYa ya tienen el mismo dueño. En julio, Uber cerró la compra de Delivery Hero (la matriz alemana de PedidosYa) por unos US$ 14.800 millones, una operación que también alcanza a Uruguay y Paraguay.
Consultado sobre el tema en República de Córdoba, Juan Martín Capellini, head de operaciones de Uber Eats, es directo: "Por ahora lo único que hay, honestamente, es un anuncio de un acuerdo comercial para la compra. Eso dispara un montón de procesos en términos regulatorios que puede todavía darse o no darse".
Mientras ese proceso no se formalice, las dos plataformas siguen funcionando como rivales. "Mientras tanto seguimos siendo dos compañías separadas que competimos de la misma manera que competimos en todos lados", admite el mismo ejecutivo, que remarca que la estrategia de Uber Eats no cambia por la compra: sumar usuarios propios y empujar la suscripción Uber One como diferencial. Hasta que se resuelva la letra chica del acuerdo, PedidosYa y Uber Eats van a seguir peleando el mismo mercado, local por local.
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