No solo falta hierro y materiales de construcción: empiezan a escasear las pelotas de tenis y pádel ($ 1.000 el tubo)

(Por IB) “Los peronistas no son ni buenos ni malos, son incorregibles”, dicen que dijo un tal Jorge Luis Borges y debería uno darle la razón sobre la pertinaz forma de manejar el comercio “administrado” que tienen los sucesivos gobiernos de ese signo. Falta hierro para construir y pelotas de tenis para jugar.

El gobierno está “emperrado” a aguantar la caja de dólares hasta el acuerdo con el FMI y el ingreso de divisas de marzo-abril, aunque eso suponga cada vez más barreras para-arancelarias a las importaciones como declaraciones juradas especiales (DJAI) y licencias no automáticas que se centralizan vía SIMI, el Sistema Integral de Monitoreo de Importaciones.

Mientras en la construcción se quejan de faltantes de insumos, también se empiezan a notar las restricciones en indumentaria, calzado, juguetes y repuestos de autos. De los 25 millones de pares de calzados que ingresaron en 2019, este año se autorizaron poco más de 7, dicen los especialistas. 

La “novedad” es que también empiezan a faltar pelotas de todo tipo: de fútbol, de handball, de basket y -sobre todo- de tenis, un insumo que se renueva más seguido y donde hay pocos proveedores locales (y que usan insumos importados, además).

El tubo de 3 pelotas Dunlop ATP ya se vende arriba de los $ 1.000 en Argentina, unos US$ 4 por pelota, precio final al público en Coto. La misma mismísima pelota se consigue en Amazon a US$ 1 la unidad.

Mientras tanto, eso sí, YPF lanzó su promoción de verano con pelotas de Messi que no tuvo ningún problema visible en importar. 

Incorregibles.

Tu opinión enriquece este artículo:

¿Te perdiste de leer esto? Las 10 notas más leídas que todo ejecutivo, inversionista y trendsetter se devoró en 2025

(Por J. Romanazzi y M. Maurizio) En 2025, en el corazón del ecosistema de negocios más dinámico de las Américas, estas diez notas de InfoNegocios Miami no solo generaron miles de lecturas; se convirtieron en artefactos culturales, en puntos de referencia en las conversaciones de alto nivel, desde los boardrooms de Brickell hasta las terrazas de Wynwood, desde Madrid, hasta Buenos Aires.  Estas notas cambiaron la visión porque tienen algo más que solo “la noticia”.

(Artículo de alto contenido estratégico: Lectura 3 minutos)