OrderEAT es una plataforma de software que digitaliza el funcionamiento de cantinas, buffets y comedores escolares: reemplaza el efectivo de los alumnos por una billetera virtual, permite a las familias cargar saldo y hacer pedidos desde una app; y además le da al concesionario un sistema para administrar menús, stock y ventas en tiempo real.
Los alumnos adquieren su comida con tarjeta de acceso, pulsera magnética, nombre, o huella dactilar, y en pruebas piloto ya se está validando con reconocimiento facial.
El sistema resuelve un problema puntual de los recreos, que suelen durar entre 10 y 30 minutos: con el prepedido hecho desde la app, el alumno retira su comida sin hacer fila y el concesionario sabe de antemano con cuánto stock tiene que contar cada día.
Para las familias, la propuesta apunta a sacarle la incertidumbre al menú diario: pueden ver en tiempo real qué compró su hijo, fijar restricciones por alergias o por tipo de producto, y establecer un tope de gasto diario o semanal. Según datos de la empresa, ese control genera más confianza y termina traduciéndose en mayor consumo dentro del colegio.

La compañía fue fundada en 2019 en Punta del Este por tres jóvenes amigos —Matías Craviotto, Juan Manuel Rodríguez y Luis Pedro Carrero— que empezaron resolviendo un problema puntual en la cantina de su propio colegio: los padres no tenían forma de saber qué comían sus hijos, ni control sobre el efectivo que les daban.
Hoy la empresa opera en México, Chile, Argentina, Uruguay y Perú, con más de 600 colegios y 250.000 alumnos activos.
En Argentina, la plataforma superó los 100 colegios activos, con una red que va de Jujuy a Bariloche. El hito llega junto con el cierre de una ronda de inversión de US$ 2 millones liderada por Chile Ventures, con participación de Driven VC, Add Ventures, Seedstars y los inversionistas ángeles Sergio Fogel y Avedis Boudakian, en este último semestre en el que la compañía pasó de 400 a 600 colegios en la región.
Un mercado que recién empieza a ser prioridad
El crecimiento argentino no fue lineal. En 2022, la empresa sumó sus primeras tres escuelas en el país, apenas para probar que el modelo era exportable fuera de Uruguay.
Durante 2023 y 2024 la inversión en la Argentina quedó relegada, con apenas 10 a 15 colegios activos, mientras la compañía volcaba todos sus recursos a consolidarse en México. Recién a mediados de 2025 la empresa decidió dedicarse de lleno al mercado argentino y sumando un equipo local.
A diferencia del despliegue típico de las plataformas tecnológicas, concentrado en Buenos Aires, buena parte de la red argentina de OrderEAT está en el interior.
En Córdoba, la compañía trabaja con colegios como el La Salle de Argüello, el San Pedro Apóstol y Sagrada Familia; en Rosario, con los Maristas y el San Bartolomé; en Tucumán, con el Colegio Suizo; en Mendoza, con el San Andrés y el Colegio del Carmen de San Rafael; en Mar del Plata, con Colegio Atlántico del Sur y el Instituto Albert Einstein; y en Bariloche, con el Dante Alighieri y el Primo Capraro. La red se completa con colegios en Jujuy, Corrientes, Resistencia, Santa Fe y Bahía Blanca, además del AMBA.
Según Craviotto, uno de los factores que impulsó las ventas en la Argentina en el último tiempo fue la prohibición del uso de celulares en las escuelas, vigente en distintas provincias: al no poder pagar con Mercado Pago desde el teléfono, muchas escuelas migraron a sistemas como el de OrderEAT, que no requiere un celular en el momento de la compra.
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