¿Quién era Fritz Mandl? Su antiguo castillo es hoy un emblemático hotel de La Cumbre

(Por Ignacio Najle / RdF) Mandl fue el heredero de la mayor fábrica de municiones de Austria, que llegó a emplear a más de 20.000 personas y abasteció en la Guerra Civil Española y en la Segunda Guerra Mundial. Casado 5 veces (una de sus esposas fue Hedy Lamarr), eligió La Cumbre para reformar un castillo con parte de la tonelada de oro en lingotes que trajo al país y depositó en el Banco Central.

Fritz Mandl era un personaje que hoy sigue siendo muy nombrado en La Cumbre. La espectacular casona de la década del 30 que hoy es una “casa de huéspedes”, según su administrador Guillermo Toribio (al que no le gusta llamarlo hotel), fue el sitio predilecto del austríaco en nuestro país.


Los interiores del castillo llevan la impronta del minimalista parisino Jean-Michel Frank y el mobiliario de la prestigiosa Casa Comte. Su ubicación elevada le otorga una vista única de la ciudad, con cuidados jardines y una importante piscina, que junto a 13 elegantes suites en sus 2.000 m2 cubiertos componen la imponente propiedad. 

Ideal para realizar actividades como cabalgatas, bicicleta y golf (se encuentra a tan solo 5 minutos del Golf Club de La Cumbre) o simplemente disfrutar de su amplio estar con grandes ventanales y excepcional mobiliario, el Castillo de Mandl invita a vivir una experiencia distinta en uno de los enclaves más lindos de las sierras.

Tu opinión enriquece este artículo:

Producto del Año (POY) desembarca en Argentina: el sello global que convierte la opinión de los consumidores en una ventaja comercial

(Por Juliana Pino) El reconocimiento internacional que nació en Francia hace casi 40 años llega por primera vez a la Argentina y Uruguay. El modelo busca validar la innovación con estudios independientes realizados a consumidores reales y otorgar a las marcas ganadoras el derecho a utilizar el sello “Elegido Producto del Año por consumidores argentinos”. 

De un local en Córdoba a una marca con sello propio: Panicafé cumple una década (ya tiene 6 franquicias en Córdoba y 3 en EE.UU.)

Diez años después de abrir su primer local, Panicafé se consolidó como una de las cadenas de cafeterías de origen cordobés con mayor crecimiento del último tiempo. La marca nació con una premisa: no ser solo una cafetería, sino construir una identidad propia alrededor de lo artesanal. Hoy la sostiene con seis franquicias en la ciudad y el Gran Córdoba, un Mercatino propio y, como dato curioso que pocos cordobeses conocen, tres locales en Texas, Estados Unidos.