¿Conviene comprar euros o pasarse al viejo dólar? (Por Rubén Ullúa).

Si bien el ahorrista e inversor local continúa viendo el dólar como la principal moneda de refugio, no se puede pasar por alto el grado de devaluación que ha tenido la moneda local frente a la moneda europea (euro). Esta ha accedido hacia niveles máximos de $ 5.52 por euro en la última semana, lo que representa el nivel más alto de desvalorización de nuestra moneda frente a la europea desde que se devaluó en el 2002.
Esta apreciación del euro frente al peso argentino ha hecho optar a muchos ahorristas a inclinarse por la compra de esta moneda, antes que por el dólar. Sin embargo, nos obligamos a hacer un llamado de atención. En efecto, contrariamente a lo que esperan muchos economistas en el mundo, creemos que el dólar podría nuevamente tomar fuerza contra las principales monedas e incluso con respecto al euro y por lo tanto resulta altamente favorecido pensar que hacia los próximos meses comience a contraerse el spreed entre el valor del dólar estadounidense con respecto al euro, medido contra la moneda local (peso argentino).
Ante esta lectura, recomendamos que aquellos que cuenten con euros comiencen a tomar ganancias de dichas posiciones y trasladen su dinero nuevamente al dólar, esperando el fortalecimiento de la moneda estadounidense en los próximos meses. Veremos…

Andreani ya mueve 520.000 paquetes por día desde su hub automatizado de Pacheco (abre el juego a pymes y emprendedores)

(Por Julieta Romanazzi) El centro de distribución que la empresa inauguró en General Pacheco a mediados de 2025 empieza a mostrar su potencial. Con tecnología única en América, capacidad para escalar y un servicio de fulfilment que ya suma 15 clientes, el hub se convirtió en la apuesta más grande de la compañía para sostener el crecimiento del e-commerce argentino.

El fenómeno Don Julio: ¿Cuánto cuesta hoy comer en la mejor parrilla de Buenos Aires? (con souvenir “incluido”)

(Por Julieta Romanazzi) La fila de gente esperando una mesa en Guatemala esquina Gurruchaga llama la atención, así como también algunos precios de su carta. El dato que explica el fenómeno: el 80% de las mesas las ocupan brasileños, que llegan con reserva en mano o se resignan a la espera en la vereda con tal de tachar el "Templo de la Carne" de su lista.