Hay un momento en que una tendencia deja de ser tendencia y pasa a ser realidad. En el mercado energético argentino, ese momento parece haber llegado. Max Energía y Huawei reunieron a más de 50 empresas, cooperativas, industrias y autoridades en Villa Golf Eventos de Villa Allende para analizar las oportunidades de la generación distribuida fotovoltaica —y el mensaje que se llevaron todos fue el mismo: producir la propia electricidad ya cuesta significativamente menos que comprarla de la red.
"Durante muchos años las empresas no tuvieron alternativa: debían comprar toda la electricidad a la distribuidora. Hoy el paradigma cambió. Con la generación distribuida, producir la propia energía solar cuesta significativamente menos que adquirirla de la red en gran parte de las categorías tarifarias", señaló el Ing. Darío Calderón, socio fundador de Max Energía. "En la práctica, vemos proyectos con retornos de inversión estimados entre dos y seis años, dependiendo del perfil de consumo y la tarifa del usuario."
La Dra. Adela Lo Celso, socia fundadora, sumó otra dimensión: "La energía dejó de ser solamente un gasto operativo para convertirse en un activo estratégico. Cada vez más empresas descubren que generar su propia electricidad les permite ganar previsibilidad en sus costos, reducir su huella de carbono y fortalecer su competitividad."
Córdoba, líder en generación distribuida
El marco regulatorio local tiene mucho que ver con este liderazgo. La Ley Nacional 27.424 y la Ley Provincial 10.604 crearon las condiciones para que empresas, cooperativas e industrias puedan convertirse en generadores de energía —no solo en consumidores. En ese contexto, surgieron figuras novedosas como los parques generadores comunitarios y virtuales, y estrategias como el peak shaving, que permite reducir la demanda máxima contratada con la distribuidora usando baterías para bajar los picos de consumo.
Casos reales
El encuentro no se quedó en la teoría. Tres casos concretos mostraron cómo la energía solar ya impacta en la operación de empresas e instituciones cordobesas.
El primero fue el Parque Solar La Araucaria, desarrollado por El Vasco Juan S.R.L. para abastecer parte de la demanda energética de las instalaciones donde se conservan semillas de Syngenta en Venado Tuerto, Santa Fe. La inversión fue de aproximadamente US$ 220.000 e incluyó 576 paneles solares y dos inversores Huawei de 150 kW. Desde su inauguración en noviembre de 2025 ya generó más de 200 MWh de energía limpia y proyecta unos 500 MWh anuales, evitando además unas 160 toneladas de CO₂ por año.
"Lo increíble es que tenemos un saldo positivo de ingreso mensual entre la cuota del crédito del CFI y lo que dejamos de pagar a la cooperativa", destacó Juan Bautista Perdomo, de El Vasco Juan.
El segundo fue el de KUM S.A. (Pinturerías Garín), que implementó el primer Parque Generador Comunitario Virtual (PGCV) del país bajo la modalidad de 150 kW instalados en Villa Esquiú, cuya energía se asigna virtualmente a las 16 sucursales que la empresa tiene en Córdoba. La lógica es tan simple como poderosa: es como si cada sucursal tuviera paneles en su propio techo, sin necesidad de instalarlos físicamente en cada una.
El tercero vino de las cooperativas: la Cooperativa de Servicios Públicos de Las Varas presentó los números de ahorro de su parque solar de 220 kW, mientras que también participaron representantes de las cooperativas de Villa General Belgrano y Villa Allende.
La jornada también contó con la presencia del intendente de Villa Allende, Pablo Cornet, y reafirmó la alianza estratégica entre Max Energía, Huawei Digital Power y Multisolar —distribuidor oficial de Huawei en Argentina— como equipo de implementación de estos proyectos a escala nacional.
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