La firma de un pagaré, práctica habitual a la hora de tomar créditos.

Si para tomar un crédito personal te piden la firma de un pagaré no te sorprendas. "Es una práctica que se ha hecho habitual en el mercado durante el proceso de otorgamiento de préstamos", explican fuentes bancarias. Este documento, firmado por el deudor, habilita la vía ejecutiva para el recupero de los fondos en el caso de que el tomador del préstamo no cumpla con los compromisos de pago asumidos. "Como alternativas al pagaré, se podrían utilizar otros instrumentos jurídicos pero que incrementarían los costos del cliente, como por ejemplo, un reconocimiento de la deuda ante escribano, que implicaría la certificación de las firmas", sostienen.