La mesada electrónica tendrá otra oportunidad con los Tag divertidos de Monedero (by Visa)

Aunque la tecnología nos viene prometiendo todo tipo de soluciones que finalmente no terminan "cuajando", algún día el dinero será totalmente electrónico y ese camino se anda de a pequeños pasos, parece. 
La compra que Visa hizo a Roggio de su empresa Monedero alienta nuevas expectativas en materia de micropagos utilizando la red de terminales pos ya existente y sumándole la tecnología RFID, embebida en pequeños soportes denominados TAG. Y si bien para los adultos los TAG son unas "aburridas" fichas negras, para los más jóvenes ya se piensan opciones como llaveros y -por qué no- pulseras de goma que bien podrían ser el hardware donde los padres transfieran la mesada a sus hijos para compras en la escuela o para ir a McDonald´s.
Como si fuera un adicional de su tarjeta de crédito, un padre podrá tener TAGs adheridos a los que enviará (diariamente, por semana o a voluntad) fondos para que los beneficiarios utilicen en micropagos.
En la foto, algunas alternativas de TAGs juveniles e infantiles que ya imaginan en Monedero, ahora una empresa de Visa Argentina.

Llaveros y pulseras de goma podrían ser el hardware ideal para los Tag de Monedero
Llaveros y pulseras de goma podrían ser el hardware ideal para los Tag de Monedero

Tu opinión enriquece este artículo:

Andreani ya mueve 520.000 paquetes por día desde su hub automatizado de Pacheco (abre el juego a pymes y emprendedores)

(Por Julieta Romanazzi) El centro de distribución que la empresa inauguró en General Pacheco a mediados de 2025 empieza a mostrar su potencial. Con tecnología única en América, capacidad para escalar y un servicio de fulfilment que ya suma 15 clientes, el hub se convirtió en la apuesta más grande de la compañía para sostener el crecimiento del e-commerce argentino.

El fenómeno Don Julio: ¿Cuánto cuesta hoy comer en la mejor parrilla de Buenos Aires? (con souvenir “incluido”)

(Por Julieta Romanazzi) La fila de gente esperando una mesa en Guatemala esquina Gurruchaga llama la atención, así como también algunos precios de su carta. El dato que explica el fenómeno: el 80% de las mesas las ocupan brasileños, que llegan con reserva en mano o se resignan a la espera en la vereda con tal de tachar el "Templo de la Carne" de su lista.