Preatio es una startup con base en Buenos Aires que aplica inteligencia artificial a la "preatención" farmacéutica. La idea nació de una dolencia bien concreta: la larga fila de espera en una farmacia.
A partir de ahí, el equipo de Preatio arrancó una investigación de campo, cronometrando el tiempo de espera de los clientes y el tiempo que le lleva a cada farmacéutico completar la atención, entrevistando a farmacéuticos, encargados y dueños de cadenas. Ahí se dieron cuenta de que su hipótesis inicial estaba equivocada: el problema no era la fila, sino el mostrador.
Según midieron, el tiempo de espera en una farmacia (para adquirir un medicamento bajo receta) puede durar entre 4 y 24 minutos. La atención en el mostrador propiamente dicha demora, en promedio, 8 minutos. Pero para el farmacéutico, buscar físicamente el medicamento y entregarlo toma apenas unos segundos: todo el resto es trabajo administrativo —revisar que la receta esté completa y vigente, que la cantidad solicitada no supere el máximo permitido, la credencial de la obra social, los datos que faltan— que hoy recae sobre él.
Un asistente, no un bot
Con Preatio, la persona le escribe a la farmacia por WhatsApp e indica, en un chat conversacional con inteligencia artificial —no un bot con opciones fijas—, qué medicamento necesita adquirir. La IA corrobora todo lo que el farmacéutico necesita antes de expedir un medicamento: que la persona tenga la receta correspondiente, los datos de la obra social, y si quien retira es el titular del medicamento o no (algo habitual cuando son familiares de personas mayores quienes hacen la compra). También pregunta si se requiere envío a domicilio, algo permitido según la regulación de cada provincia.
Según explica Leonardo Costucica, cofundador de la empresa, el sistema va construyendo todo el historial del caso antes de que el farmacéutico tenga que intervenir. Cuando llega su turno, el farmacéutico corrobora la información de Preatio y recién busca el medicamento: la validación profesional sigue estando a su cargo, pero ya no tiene que reconstruir el caso desde cero.
Gracias a Preatio, tanto el tiempo de espera en la fila como el de atención en el mostrador se reducen. La fila también se achica porque el propio sistema va filtrando antes los casos que no están listos para llegar al mostrador: recetas incompletas, datos de la obra social que faltan, o cualquier otro inconveniente que hoy suele descubrirse recién frente al farmacéutico.
De Buenos Aires a Córdoba
Detrás de Preatio hay un equipo de tres personas: Leonardo Costucica (Co-Founder & CEO), Elizabeth Ruquet (Co-Founder & COO) y Sebastián Costucica, a cargo del área comercial y de logística.
Aunque Preatio todavía no está disponible para su compra en el mercado (la empresa continúa haciendo pruebas piloto en Buenos Aires), recibieron un inesperado interés desde Córdoba. Motivados por ese interés, Preatio busca ahora acercarse al Colegio de Farmacéuticos de Córdoba y sumar farmacias locales a una prueba piloto.
La idea es encontrar farmacias dispuestas a adherir a sus servicios, incluso de manera acotada: por ejemplo, probando el sistema solo con los pedidos que llegan por WhatsApp, o solo con las personas que hacen la fila en el local.
Tu opinión enriquece este artículo: