¡¿Qué cobraiiii?!

Bernardo Hoffman: “Creí que estaba solo, pero veo que a muchos les pasa lo mismo (¿mal de muchos consuelo de tontos?). Me aplicaron una multa por `exceso de velocidad´ en la autopista Carlos Paz, ayer (por el martes) a las 18:37. Antes de llegar al `escondido radar´, me encontré con un patrullero con balizas encendidas a lado de un R18. Eso me hizo tomar la precaución de llevar controlada la velocidad. Cuando pasé el control (al que vi en medio de la casi negrura de la tarde) me fijé en el velocímetro y marcaba 115. ¡Me multaron por pasar a 147 km! El resto de lo que pasó, ya lo describió exactamente Alberto Matheu (ver en Comentarios). Algunas reflexiones cortas: 1) ¿Los `infractores´ no tenemos derecho a tener acceso a la verificación de nuestra infracción? 2) ¿El equipo que usa la Policía Caminera posee tecnología para detectar velocidad en medio de la oscuridad y no la registra con una cámara? 3) ¿Cuánto más valor tiene la palabra del policía que la mía? 4) Muchachos (de la policía), no arruinemos con estas cosas, lo que por fin parece algo positivo para todos. No transformemos la prevención de accidentes en un sistema de recaudación. Gracias”. (NdelE: Yo pregunto: ¿si te ponen una multa en la autopista I-95 de Miami, cuestionaríamos tanto? ¿O será que ya no creemos en ninguna institución del país?).

Sobre la Policía Caminera, multas y demás, acá.

Andreani ya mueve 520.000 paquetes por día desde su hub automatizado de Pacheco (abre el juego a pymes y emprendedores)

(Por Julieta Romanazzi) El centro de distribución que la empresa inauguró en General Pacheco a mediados de 2025 empieza a mostrar su potencial. Con tecnología única en América, capacidad para escalar y un servicio de fulfilment que ya suma 15 clientes, el hub se convirtió en la apuesta más grande de la compañía para sostener el crecimiento del e-commerce argentino.

El fenómeno Don Julio: ¿Cuánto cuesta hoy comer en la mejor parrilla de Buenos Aires? (con souvenir “incluido”)

(Por Julieta Romanazzi) La fila de gente esperando una mesa en Guatemala esquina Gurruchaga llama la atención, así como también algunos precios de su carta. El dato que explica el fenómeno: el 80% de las mesas las ocupan brasileños, que llegan con reserva en mano o se resignan a la espera en la vereda con tal de tachar el "Templo de la Carne" de su lista.