Sobre el mix correcto de Libertad, Orden e Igualdad (en visión de uno de nuestros co-editores)

Martín Carranza Torres: “Si consideramos al hombre, a la persona individual, como un fin en sí mismo y no como un medio para los fines de otro, los valores `orden´ e `igualdad´ tienen una importancia muy relativa. Los humanos somos todos distintos -aunque por ser tales tengamos los mismos derechos-, tenemos distintas ambiciones, vivencias, experiencias, inclinaciones, habilidades, gustos, etc. La igualdad es un valor de menor importancia para quienes creen en el hombre; la aspiración de los hombre libres, nunca es la igualdad sino la diferencia: para ser mejor no hay que ser igual, hay que ser distinto... La `igualdad´ es una entelequia, el `orden´ una idea subjetiva sobre la cual no hay acuerdo general en ninguna comunidad. La `libertad´, como el derecho a no ser coaccionado por nadie, incluyendo al Estado, es un valor verdaderamente humano y es a partir de ella que viene espontáneamente el orden. Libertad y diversidad en orden espontáneo sería el deseo de todo hombre que se precie”.

Un debate enriquecido por los lectores -y donde vos también podés sumar tu opinión- aquí.

Andreani ya mueve 520.000 paquetes por día desde su hub automatizado de Pacheco (abre el juego a pymes y emprendedores)

(Por Julieta Romanazzi) El centro de distribución que la empresa inauguró en General Pacheco a mediados de 2025 empieza a mostrar su potencial. Con tecnología única en América, capacidad para escalar y un servicio de fulfilment que ya suma 15 clientes, el hub se convirtió en la apuesta más grande de la compañía para sostener el crecimiento del e-commerce argentino.

El fenómeno Don Julio: ¿Cuánto cuesta hoy comer en la mejor parrilla de Buenos Aires? (con souvenir “incluido”)

(Por Julieta Romanazzi) La fila de gente esperando una mesa en Guatemala esquina Gurruchaga llama la atención, así como también algunos precios de su carta. El dato que explica el fenómeno: el 80% de las mesas las ocupan brasileños, que llegan con reserva en mano o se resignan a la espera en la vereda con tal de tachar el "Templo de la Carne" de su lista.