Una marca que marca a sus clientes (que le hacen la cruz)

Eduardo Marchini: “Me gusta que las cosas mejoren y por eso decidí contarles lo que me pasó la semana pasada cuando fui a almorzar a Paseo Rivera Indarte y mi inclinación hacia la comida chatarra me llevó a Burger King. Compré la Whopper 1 y cuando estaba terminando mi hamburguesa, mi amigo me mira y exclama: ¡¿Qué te paso?! Algo color negro había manchado mi boca, dientes y manos (ah, ¡también mi remera!). Una de las chicas de BK que estaba haciendo encuestas del producto pasó a mi lado. Le pregunté si era normal que al terminar de comer quedara manchado de negro (¡!), en tono sarcástico, pero en el fondo confundido. Claro está que me respondió que no. Me dijo que podía ser un crayón de cera que usan los empleados para marcar en el envoltorio de las hamburguesas. Llené la encuesta y fui a entregársela al gerente del local en la mano para hacer mi reclamo. Muy educado y diplomático me pidió disculpas, valorando que me acercara a contarle lo sucedido. Ahora bien, y sin ánimos de que me den un pase libre por un año, un `disculpanos´ no me parece suficiente. Creo que Burguer King empezó con el pie izquierdo y con un crayón menos. Sin comentarios”. (NdelE: Qué tema con BK. Fui el domingo y comprobé algunas cosas: que la cola larga se mantiene pero no es para tanto, que cometen muchos errores, que en esa cocina hay demasiada gente, que las hamburguesas están buenas, que Pepsi es una marca muy degradada en Córdoba y que está bueno que haya opciones. Los testers que llevé conmigo dieron un fallo dividido: Gina (11) se queda con McDonald´s, Micaela (11) aprobó el producto pero le parece muy similar a la competencia, para Ivo (2) estuvo “guenísimo”).

Un debate largo sobre BK y Mc, aquí.

"Hop On, Hop Off": La nueva era del dinero flexible en Argentina

(Por Maximiliano Babino, Gerente General de Western Union) La revolución del dinero ya está en marcha. En un mundo donde la tecnología está remodelando el comportamiento cotidiano, los consumidores argentinos están adoptando una nueva forma de administrar el dinero. Lo que solía ser un proceso lineal, una transferencia que comenzaba y terminaba en canales predecibles, se ha convertido en un viaje dinámico. Una experiencia omnicanal flexible y personalizada que desafía las normas tradicionales.