- Pero, Friedrich, para llegar a la verdad, los hombres de ciencia tenemos que renunciar a todas las ilusiones ¿no es así?
- ¡A la VERDAD, con mayúsculas! -exclamó Nietzsche-. Olvidaba, Josef, que a los hombres de ciencia nos falta aprender que la VERDAD también es una ilusión, aunque una ilusión sin la que no podemos sobrevivir. De modo que renunciaré a Lou Salomé por otra ilusión, todavía desconocida…
Irvin Yalom, El día que Niestzsche lloró.
- Pero, Friedrich, para llegar a la verdad, los hombres de ciencia tenemos que renunciar a todas las ilusiones ¿no es así?
- ¡A la VERDAD, con mayúsculas! -exclamó Nietzsche-. Olvidaba, Josef, que a los hombres de ciencia nos falta aprender que la VERDAD también es una ilusión, aunque una ilusión sin la que no podemos sobrevivir. De modo que renunciaré a Lou Salomé por otra ilusión, todavía desconocida…
Irvin Yalom, El día que Niestzsche lloró.