Vamos juntos
Visto racionalmente, es un disparate que miles de autos recorran cada miles de kilómetros en el paí con dos, tres y cuatro lugares disponibles.
Seguramente nunca podrá lograrse la eficiencia plena, pero también es claro que -con la tecnología actual- se pueden optimizar muchos recursos, ahorrando dinero para los involucrados, descongestionando calles y rutas y reduciendo la emisión de gases.
Si Easy Taxi revolucionó la forma de llamar un taxi y Uber pone en jaque a todo el sistema de concesiones y licencias, Tripda asume un desafío aún mayor: lograr un cambio cultural en los consumidores para den pasos concretos en la senda de la economía colaborativa. Con apenas un semestre de presencia en Argentina, Tripda es la primera plataforma de carpooling, la punta del iceberg en materia de economía colaborativa. Al frente del desarrollo para Argentina y Uruguay está Magdalena Szuszkiewicz, una poloca de nacimiento que se convirtió en ciudadana del mundo.
Alineada con la filosofía de compartir recursos, Tripda funciona en un espacio de coworking y tiene un pequeño staff en Buenos Aires, más un creciento grupo de “embajadores” que impulsa el desarrollo de la herramienta. Básicamente, se trata de invitar a los dueños de autos a subir a la plataforma sus viajes (sean únicos o recurrentes), para que otros interesados puedan compartir el viaje, pagando la parte proporcional del combustible y los peajes, un valor que la misma herramienta tecnológica se encarga de calcular.
Visto racionalmente, es un disparate que miles de autos recorran cada miles de kilómetros en el paí con dos, tres y cuatro lugares disponibles.
Seguramente nunca podrá lograrse la eficiencia plena, pero también es claro que -con la tecnología actual- se pueden optimizar muchos recursos, ahorrando dinero para los involucrados, descongestionando calles y rutas y reduciendo la emisión de gases.
Si Easy Taxi revolucionó la forma de llamar un taxi y Uber pone en jaque a todo el sistema de concesiones y licencias, Tripda asume un desafío aún mayor: lograr un cambio cultural en los consumidores para den pasos concretos en la senda de la economía colaborativa. Con apenas un semestre de presencia en Argentina, Tripda es la primera plataforma de carpooling, la punta del iceberg en materia de economía colaborativa. Al frente del desarrollo para Argentina y Uruguay está Magdalena Szuszkiewicz, una poloca de nacimiento que se convirtió en ciudadana del mundo.
Alineada con la filosofía de compartir recursos, Tripda funciona en un espacio de coworking y tiene un pequeño staff en Buenos Aires, más un creciento grupo de “embajadores” que impulsa el desarrollo de la herramienta. Básicamente, se trata de invitar a los dueños de autos a subir a la plataforma sus viajes (sean únicos o recurrentes), para que otros interesados puedan compartir el viaje, pagando la parte proporcional del combustible y los peajes, un valor que la misma herramienta tecnológica se encarga de calcular.