Virginia trabajaba como administrativa en una empresa a tiempo completo y paralelamente comenzó a realizar tortas y productos para su familia y amigos. “Siempre me gustó hacer cupcakes así que se me dio por armar una página en el Facebook y subir lo que producía. De ahí me empezaron a encargar”.
Con el correr del tiempo dejó de trabajar en la empresa en la que se encontraba para poder dedicarse a lo que tanto le gusta, primero dejó medio día hasta que al fin se animó a largarse por completo en la pastelería y comenzó a estudiar esa carrera en una reconocida escuela de cocina de la ciudad.
“Estuve un par de años cocinando en el departamento en el cual vivía, después me mudé a una casa donde tenía un lugarcito más preparado para cocinar y otro para decorar”, cuenta Virginia. Así estuvo por un par de años pero con el crecimiento de la demanda afirma que “me costaba cocinar en mi casa y no cortar nunca de trabajar”.
En ese momento decidió alquilar un departamento de un dormitorio y crear un taller exclusivo para cocinar: “debido a la pandemia estuve casi un año y medio produciendo y vendiendo sola hasta que se sumó Beti, pero ya el espacio quedaba medio justo”.
Y en ese trajín de buscar dónde mudar su taller, se presentó la oportunidad de trasladarlo al Patio Linné. Vir cuenta que su idea inicial era buscar un salón en planta baja, plotearlo y que funcione como taller para tener un lugar más cómodo en donde hacer la producción. “Cuando vi esto me encantó: el estilo, la propuesta del lugar, fui la primera que alquilé. Esto fue un gran cambio en lo que venía haciendo porque tuve que aprender cosas nuevas, otros objetivos, desafíos y formas de trabajar”.
Hoy en día el equipo de Maria Cakes está compuesto por Virginia, Betina y Celeste, más otra persona más que se encarga de la atención al público y los pedidos: “también hacemos delivery, nos encargan por Whatsapp y ahora estoy asociandome a Pedidos Ya”.
La producción abarca desde masas finas, masas secas, budines, alfajores, muffins, todo lo que es pasteleria y postres. Además realiza producciones personalizadas por pedido o eventos como cumpleaños de 15, casamientos.
Lo que más le gusta cocinar son los macarons, aunque sostiene que le gusta probar cosas nuevas. “No me gustaría hacer producción industrializada porque pierde la esencia. La idea es que lo que busquen en Maria Cakes sea distintivo, hay sabores y combinaciones que por ahí no lo hacen en otros lados”.
Y eso es lo que hace a Maria Cakes. Su sello de sabor y de calidad, utilizando productos de primeras marcas, brindandole su toque especial y sin perder esa pasión que se traslada a sus productos. Vir afirma que “hay que ser perseverante con lo que uno quiere, porque nada es fácil. Enfocarse en lo que uno quiere hacer, tener en claro eso y seguir para adelante porque no hay mayor satisfacción que hacer lo que a uno le gusta”.
Maria Cakes se encuentra en Patio Linné Costanera de lunes a domingos de 8.30 a 13:00hs y de 17:30 a 21:00hs.
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