Tuve la posibilidad de radicarme en Madrid, pero me sentí un desertor

Gustavo Santos / Fundación Pensar

Image description
“La salida de Latam es una tragedia doble para Córdoba porque era el principal conector con 126 destinos del mundo”.
Image description
“¿Esto no ameritaba una reunión del Mercosur más Chile para tomar un protocolo?”
Image description
“Los cordobeses estamos llamados a construir una sociedad mejor que pueda ser modelo de una Argentina mejor”.

Es uno de los hombres que más sabe de turismo en el país. Cuando terminó su gestión al frente de la cartera de Turismo en el anterior gobierno nacional tuvo la posibilidad de radicarse en Madrid y presidir la Organización Mundial del Turismo, pero no: decidió seguir en la trinchera para pensar Córdoba y construir otra alternativa. Mano a mano con Gustavo Santos, hoy director de la Fundación Pensar (el tanque de ideas del Pro Córdoba) en la mesa de café del piso 34 de la Torre Capitalinas

Íñigo Biain: ¿En qué anda Gustavo Santos?

Gustavo Santos: Actualmente estoy liderando la Fundación Pensar en Córdoba. Es el think tank del Pro y que brinda insumos de contenido a toda la estructura de Juntos por el Cambio. Y por un pedido de Mauricio Macri, de Horacio Rodriguez Larreta, de toda la conducción del Pro, me pidieron que me hiciera cargo de la fundación con un doble objetivo.

IB: Ahí confluyeron todos, ¿no?

GS: Sí, ahí confluyeron todos. Los cuatro. Y después también he recibido el respaldo de todos los líderes radicales, hubo una coincidencia muy grande en que podía ocupar ese rol.

IB: ¿Y el objetivo de la fundación?

GS: Pensar el futuro. En uno de los momentos más difíciles de Argentina, alguien tiene que pensar cuál va a ser la salida. No solamente cómo relatamos los males que tenemos, sino pensar cómo vamos a salir de ellos. Esta es la función que tenemos. Pensar el proyecto político de Córdoba 2023/2027. Me imagino un proyecto esperanzador. Me imagino un proyecto positivo, una nueva inspiración para los cordobeses. Me imagino un proyecto que no va ser de un partido, ni siquiera una coalición, aspiro a que sea un proyecto de los cordobeses y construido con el capital social cordobés. Este es el trabajo que estamos haciendo y en esto estoy poniendo todos los esfuerzos. Esta es una de las metas. El segundo “entregable” que se espera de nosotros es que seamos el canal que le dé contenido federal a la nueva plataforma nacional. Uno de los defectos que podemos haber tenido en el anterior gobierno era una visión muy porteña, muy desde la centralidad de la Capital Federal. Y el país productivo, la economía real está en esa franja amarilla que concentra el 85% del PBI del país. ¡Ahí está la economía real. Lo demás son intermediaciones financieras y todo lo que vos quieras. Entonces esa visión queremos que esté muy presente en la nueva concepción de país que estamos pensando.

IB: Cuando uno mira este país es como que viene chingado de nacimiento. Y cuando yo veo lo que está sucediendo, con todos los matices que la pandemia tiene -pero que eso no sea excusa-, con los vuelos y el Aeropuerto de Ezeiza, es como si volviéramos al puerto de 1830, ¿no? ¿Cuál es tu mirada? La pandemia está y hay que atravesarla, pero me parece que esto ya lo excede. 

GS: No tengo duda que la pandemia está y con resultados atribuibles a la pandemia, pero hay un porcentaje de resultados no atribuibles a la pandemia en el mundo que dependen de la capacidad de gestión y de la capacidad o no de los gobiernos de turno. Te doy un dato concreto: en Argentina vamos a tener una caída del PBI de alrededor del 11 ó 12%  y en Brasil y en Chile del 6%. Esa diferencia entre el 6 puntos (que es una enormidad) es incapacidad. Pero esto que hablás vos, me parece que ha tenido algunas señales icónicas: una la que estás diciendo vos que es volver a la concentración en Ezeiza. Nosotros habíamos conseguido en mi gestión que 10 provincias argentinas se conectaran directamente con el mundo sin pasar por Buenos Aires. Habíamos conseguido toda una distribución horizontal de vuelos con el hub de Córdoba: norte-sur del país sin pasar por Buenos Aires, que era la más eficiente en términos de conectividad. 

IB: Y hay rutas que debieran ser simples y se hacen larguísimas...

GS: Hoy un mendocino para ir a Santiago de Chile, que está a 30 minutos, tiene que ir a Ezeiza y, si googleás, duran 16 horas los vuelos por la espera de los aviones. Es un absurdo. Pero fijate vos en este dato de la pandemia: las imágenes que recibíamos de la pandemia era el presidente Fernández con Horacio Rodríguez Larreta y con Kicillof coordinando el país, como si el país fuera el AMBA. El resto de la Argentina que se la arreglara como pudiera. Salvo algunas primeras imágenes en las que apareció el gobernador de Jujuy… después Argentina para Fernández es el AMBA. Aún para la salud. ¿Qué pasó para el resto del país? La anarquía, pero cuando digo la anarquía me refiero al período de la anarquía. Vos hablaste del puerto de 1830 y realmente vivimos una situación preconstitucional, previa a San Nicolás. Volvimos a las aduanas interiores, volvimos al período de la anarquía. Las provincias tomaban medidas como querían. Los municipios tomaban medidas como querían. Imposible funcionar así. Imposible. Yo soy muy crítico con el mundo, ¡imaginate con el país! Cuando digo que soy muy crítico con el mundo, en mi libro “El después” que escribimos con Michel Durrieu planteamos que esto que era un problema global tendría que haber tenido un protocolo de solución global. Mientras un país está enfermo, estamos todos enfermos. 

IB: Decías que la salida de Latam es una tragedia para Argentina, pero para Córdoba es una tragedia doble, ¿por qué? 

GS: Para Córdoba es una tragedia doble porque era el principal conector con 126 destinos del mundo a través de sus 3 hubs principales.

IB: Que eran Santiago de Chile, Lima y San Pablo...

GS: Además, si bien Córdoba no era un gran destino de extranjeros, en la ciudad era muy significativo. Latam tenía a sus pilotos llenado la hotelería de Córdoba, eran clientes. También de la gastronomía… ¡El problema es estructural! No es un problema de los aeropuertos solos o de los hoteles solos.

IB: Es un sistema...

GS: Claro, y lo que tenemos que ser capaces de entender, primero, es cómo funciona el turismo: en nuestro país es dador de 1.200.000 puestos de trabajo; 140.000 de ellos en Córdoba, con lo que el 10% del empleo en Córdoba lo genera el turismo. Uno de cada 10 trabajadores en el mundo y es el cuarto complejo exportador de Argentina. En mi gestión llegamos a tener US$ 5.400 millones promedio de ingreso por turismo en el país. Y fuimos los N°1 de sudamérica en 2017, 2018 y 2019. Y en el 2019 tuvimos el récord  de 7,4 millones de turistas extranjeros y le sacamos 1 millón de turistas de diferencia a Brasil (que tuvo 6,4 y fue el segundo). Imaginate lo que habíamos hecho. Todo eso hoy se ha desmoronado y no hay una política de integración de fronteras. Entre 65%  y 70% del mercado internacional de Argentina en materia turística son los países limítrofes. ¿Esto no ameritaba una reunión del Mercosur más Chile para tomar un protocolo? ¿Por qué un brasilero sano que se hace un PCR en Guarulhos no puede entrar a la Argentina? ¿Por qué un argentino sano que se hace un PCR en Ezeiza o en Córdoba (yo quisiera que el aeropuerto de Córdoba estuviera abierto) no puede entrar a Chile o a Brasil? ¿En qué mundo estamos viviendo? Estamos pretendiendo encerrarnos todos y entender que en todo caso tenemos que cuidar al factor de riesgo y aislarnos los que hemos tenido el problema. Pero dejar que la normalidad acontezca, apostar al empoderamiento ciudadano y a la libertad responsable.  Todos sabemos cómo cuidarnos y cómo cuidar a los demás. Ninguno quiere enfermarse ni hacer daño al otro. Pero además de todo esto, una preocupación enorme que tengo, es que este tipo de políticas de encerramiento a lo único que nos conduce es a profundizar la espiral de fracaso de la Argentina. 

IB: A ver… ¿cómo sería una espiral de fracaso?

GS: Vos hablaste recién de un fracaso histórico.  Un país para “empatar” tiene que crecer al 1% del PBI per cápita por año, es decir que Argentina en los últimos 50 años, deberíamos haber tenido un crecimiento de 50% de ingreso per cápita. Pero tuvimos un 15%, somos el único país de la región que somos más pobres que hace 25 años. Hay un tercio de argentinos que trabaja en blanco y un tercio que trabaja como puede. Y el tercio que trabaja en blanco está aproximándose al nivel de pobreza. Es decir que si no somos capaces de ver esto, y no nos damos cuenta que estamos en el límite, sin instituciones previsibles, sin crear condiciones de inversiones, ¡es un absurdo! Y esta distorsión nos hace profundizar en un fracaso. 

IB: ¿Existe una propuesta para las próximas elecciones?

GS: Las elecciones del 2021 y del 2023 no van a ser una opción entre dos partidos que comparten un sistema de valores, sino que va a ser la oposición entre dos sistemas de valores: entre una democracia republicana, que respeta la convención que nos hizo Nación, o un populismo autocrático que desconoce esos valores. 

IB: ¿Y cómo ves plasmado eso en Córdoba? Yo veo aquí una alianza gobernante, en términos políticos, muy exitosa y en términos de administración, con sus matices pero que De la Sota y Schiaretti la han ido llevando y parecen muy difíciles de desplazar. Porque además mantienen una distancia de esa visión más populista que el cordobés mayoritariamente rechaza. ¿Cómo ves esa realidad política?

GS: Yo con Córdoba tengo un optimismo mayor. La sociedad cordobesa es mucho más madura, mucho más equilibrada, es una sociedad de trabajo, con más formación. La presencia de la universidad allá por 1613 no es una casualidad en Córdoba, pensá que Buenos Aires la tuvo 200 años después. La Córdoba productiva, la Córdoba industrial, la Córdoba del campo, la Córdoba de la innovación y la Córdoba del turismo. Esa Córdoba del mérito, del esfuerzo, del trabajo. Yo siempre digo que a los cordobeses para ponernos de rodillas nos tienen que cortar las piernas. Ha sido diferente, y eso ha marcado que la política cordobesa sea diferente. El radicalismo cordobés fue diferente y el peronismo cordobés también fue diferente. Y lo fue el eje De la Sota - Schiaretti. ¿Qué está pasando hoy? Se está terminando un ciclo. Pero el desafío que tenemos los cordobeses es que ese fin de ciclo no signifique la pérdida del espíritu cordobés. El gran riesgo es que penetren en Córdoba factores autoritarios a los cuales los cordobeses no estamos acostumbrados. Más del 70% de los cordobeses descree del kirchnerismo y de su perfil autoritario. Detestamos que nos quieran poner un pie en la cabeza. Nos sentimos la capital del interior y lo somos. Estamos llamados a construir una sociedad mejor que pueda ser modelo de una Argentina mejor. Creo en eso en Córdoba y creo, además, que hay un peronismo republicano con el que se puede articular perfectamente un futuro en donde necesariamente debemos estar los unos y los otros. 

IB: Con tu mirada nos pusiste en lo que denominamos la política del primer piso, pero está la política de planta baja donde tenemos que disputar, ¿te ves jugando en las legislativas de este año? ¿Te ves ya instalado para la gobernación del 2023? ¿Dónde vas a jugar?

GS: Voy a jugar donde haga falta. Porque estoy convencido que en estas elecciones 2021 y 2023 se juega el destino de la Argentina. Entonces no voy a escatimar ningún esfuerzo. 

IB: En algún momento sonó tu nombre para ir a la Organización Mundial del Turismo...

GS: Sí, estuve a punto de irme a vivir a España, vos sabés que llegué a ser presidente del comité ejecutivo, fui uno de los pocos argentinos que condujo políticamente uno de los organismos de Naciones Unidas. Y eso generó relaciones muy fuertes a nivel internacional. La OMT tiene sede en Madrid, una ciudad interesante para vivir, y en un momento, buscando casa en Madrid con mi mujer, entré al baño, me miré al espejo y te juro que me sentí un desertor. Sentí que me estaba salvando solo, Íñigo. Y son muchos años que le he dedicado a esto. Vos sabés que hace muchos años que yo trabajo por esto y sabés que donde he pasado he cumplido con mi deber y he sido exitoso. Y sé que puedo dar mucho así que voy a estar a disposición adonde haga falta en el 2021 y en el 2023. Lo que se define en estas elecciones son dos modelos de país: si vamos a ser una democracia republicana, si vamos a seguir respetando esta constitución del ´53 reformulada en el ´94 o si vamos a ser una autocracia populista con un sistema diferente donde los que gobiernan tienen el poder absoluto para disponer de los demás.

Escuchá el podcast, donde más te guste:

Spotify
Anchor

Apple Podcasts

Dejá tu Comentario: (máximo 1000 caracteres)

Comentarios:

Juan Carlos Puig
12/02/2021 - 13:30

De la Fundaciòn Pensar en Bs As salio el "mejor equipo de los ultimos 50 años" (recuerdan esa frase ) ahora imaginate que puede salir de esta en Cordoba.-