El turismo digital sigue siendo un motor para las economías regionales de Argentina. La actividad generada por anfitriones y huéspedes en Airbnb impulsó una contribución total al Producto Interno Bruto (PIB) de más de US$ 2.300 millones durante 2025, de acuerdo con un estudio elaborado con la herramienta de IMPLAN. El dato confirma que la plataforma expande beneficios más allá de los circuitos turísticos tradicionales.
El flujo de viajes también dinamiza el empleo local: el ecosistema de Airbnb contribuyó a sostener cerca de 116 mil puestos de trabajo en distintos sectores del país y generó más de US$ 900 millones en ingresos laborales para los trabajadores.
La cadena de valor de cada reserva va más allá del gasto en alojamiento. Por cada US$ 100 gastados en estancias dentro de la plataforma en Argentina, los huéspedes destinaron cerca de US$ 480 adicionales en la economía local: comercios de cercanía, gastronomía, entretenimiento y transporte.
En total, el gasto de los huéspedes en la economía local superó los US$ 2.000 millones, de la mano de más de 3 millones de viajeros que reservaron más de 14 millones de noches en el país.
Nuevos barrios entran en el radar
Casi la mitad del gasto total de los huéspedes se concentró en el barrio donde reservaron su estancia, lo que representa un beneficio directo de US$ 335 millones para zonas menos turísticas. Más de un tercio de los viajeros aseguró que no habría visitado ese barrio de no ser por la opción de alojarse allí a través de la plataforma.
Un ingreso económico clave para los anfitriones
Del lado de los anfitriones, la actividad es un sostén económico central. Las ganancias totales de los anfitriones argentinos superaron los US$ 330 millones. Casi la mitad afirmó que esos ingresos ayudaron a cubrir el aumento del costo de vida, y cerca del 60% señaló que le permitió mantenerse en su vivienda y afrontar gastos mensuales.
El impacto también llega al Estado: la actividad vinculada a los viajes a través de Airbnb generó una recaudación impositiva de más de US$ 570 millones, repartida entre los niveles federal, provincial y local, que se suma al financiamiento de infraestructura pública en todo el país.
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