En La Rural, la jornada comenzó con Velasco, que presentó Invocatoria, una colección que funciona casi como una obra performática. La propuesta celebró 15 años de trabajo de la marca y puso el foco en técnicas manuales y en una construcción textil ligada a la herencia guaraní.
Las prendas trabajaron principalmente con algodón crudo proveniente de cooperativas, denim y textiles regionales, bajo una lógica de residuo cero. Crochet, anudados y sistemas de ajuste permitieron construir piezas modulares y capas adaptables que combinan tradición y funcionalidad. En pasarela, la colección se presentó como una escena viva: música, movimiento y gestualidad amplificaron la materialidad de cada prenda.
El resultado es una propuesta que pone el foco en la materialidad y el oficio, donde lo artesanal aparece no como nostalgia sino como una forma de proyectar el futuro desde técnicas manuales y procesos de producción más conscientes.
¿Moda y automovilismo?
El segundo desfile en La Rural fue el de De Crisci, la marca platense que regresó a BAFWEEK después de su última participación en 2020. Su nueva colección se tituló “Buenos Aires – Mar Del Plata / 2 horas y media”, una referencia al trayecto de poco más de 400 km entre ambas ciudades (que normalmente demanda alrededor de 5 horas en auto). El título propone una referencia a la velocidad, aceleración y transformación, conceptos que atraviesan toda la colección.
Influencer @soyantoniaok
La puesta incluyó un auto real de Turismo Carretera, perteneciente al piloto Manuel Urcera, ubicado en el centro de la pasarela. A partir de esa imagen, la marca desarrolló una colección que toma elementos del tuning, la modificación y la cultura automovilística como metáfora de su propio proceso creativo.
Según explicó Eduardo de Crisci, la inspiración no es literal: el automovilismo funciona más como relato cultural que como referencia estética directa. La lógica de intervenir, ajustar y modificar —propia del mundo del tuning— se traslada a la ropa mediante estructuras, cierres, ajustes y capas.
Saludo final del diseñador Eduardo de Crisci
La marca, que tiene su base en La Plata y participa por sexta vez en BAFWEEK, ya comenzó a subir piezas de la colección a su tienda online. Parte del nuevo drop también estará disponible en el concept store SinLados (CABA) y en su local platense.
Temática Fiesta de XV
El cierre de la jornada cambió completamente el clima del evento. Por la noche, la actividad se trasladó a Jano's Palermo Soho, donde Bullbenny celebró sus 15 años con Colección XV, un desfile pensado como una verdadera fiesta de cumpleaños.
Inspirada tanto en las fiestas de quince como en rituales de paso precolombinos, la pasarela se organizó en 3 actos, cada uno evocando distintas etapas de la historia de la marca. Los looks revisitaron referencias icónicas de Bullbenny —sastrería experimental, volúmenes exagerados y texturas híbridas— reinterpretadas desde una mirada más contemporánea.
El desfile recorrió las mesas como si se tratara de una quinceañera saludando a sus invitados, reforzando la idea de celebración colectiva. La propuesta buscó tender un puente entre lo ancestral y lo tecnológico, una dualidad que forma parte del ADN de la marca y que explica su fuerte conexión con la Generación Z.
Sin lugar a dudas, uno de los aspectos más destacados del desfile fueron los maquillajes que acompañaron cada pasada. El equipo trabajó con distintas técnicas de maquillaje artístico —prótesis, texturas y bases de colores— que dialogaron con los looks experimentales de la colección y reforzaron la idea de transformación y rebeldía propia del universo adolescente que atraviesa la celebración de los 15 años.
La noche terminó con un after party que extendió la celebración más allá de la pasarela.
Entre quienes desfilaron estuvieron Felipe Fort y Mernuel, mientras que entre el público se vio a Manu Dons, Jui Savioli, Luna Picón y Luz Gaggi, confirmando el peso que el evento tiene también dentro del ecosistema cultural y digital.
Felipe Fort
Tu opinión enriquece este artículo: