Casi la mitad de los extranjeros que viven en Córdoba llegaron después de la crisis de 2001

Aunque parezca mentira, el Censo Nacional 2010 todavía no arrojó todos los resultados definitivos, que el Indec sigue dando a conocer en cuenta gotas. En esta última tanda de nuevos datos aportados por el organismo oficial, hay dos que nos llamaron la atención.
El primero es que del total de extranjeros que viven en la provincia, el 42,8% de ellos se radicaron entre 2002 y 2010, es decir, durante los años de bonanza económica del país. La cifra se eleva al 50%, si tomamos únicamente los que provienen del continente americano, principalmente de Perú, Bolivia y Brasil. En lo que respecta a los europeos, la relación se invierte, ya que el 74,1% llegaron a la provincia antes de 1991 y sólo el 17,8% después del año 2002. Entre los asiáticos y africanos, alrededor de la mitad llegó antes de 1991, mientras que la mayor parte de extranjeros provenientes de Oceanía lo hizo después de 2002.

Otro dato que nos llamó la atención tiene que ver con la cantidad de familias cordobesas que es propietaria de la vivienda y terreno en el que habitan: de las 978.000 viviendas registradas en la provincia, el 65% de ellas la propiedad pertenece a la familia que la habita (644.000).

Tu opinión enriquece este artículo:

Andreani ya mueve 520.000 paquetes por día desde su hub automatizado de Pacheco (abre el juego a pymes y emprendedores)

(Por Julieta Romanazzi) El centro de distribución que la empresa inauguró en General Pacheco a mediados de 2025 empieza a mostrar su potencial. Con tecnología única en América, capacidad para escalar y un servicio de fulfilment que ya suma 15 clientes, el hub se convirtió en la apuesta más grande de la compañía para sostener el crecimiento del e-commerce argentino.

El fenómeno Don Julio: ¿Cuánto cuesta hoy comer en la mejor parrilla de Buenos Aires? (con souvenir “incluido”)

(Por Julieta Romanazzi) La fila de gente esperando una mesa en Guatemala esquina Gurruchaga llama la atención, así como también algunos precios de su carta. El dato que explica el fenómeno: el 80% de las mesas las ocupan brasileños, que llegan con reserva en mano o se resignan a la espera en la vereda con tal de tachar el "Templo de la Carne" de su lista.