Celia lanzó la primera escuela gastronómica virtual (en Latinoamérica).

Convencidos de las exigencias del mercado gastronómico y con el fin de insertar en él a los mejores profesionales, la Escuela Integral de Gastronomía se mete de lleno en el mundo virtual. Acaba de lanzar Culinary Intelligent Experiencie, un sistema educativo -el primero en la región- a través del cual sus alumnos podrán aprender a partir de situaciones profesionales simuladas en entornos virtuales. Cada alumno tendrá su propia contraseña y un espacio virtual que contendrá sus parciales, finales, notas y materias.
“Si bien las clases prácticas segurián siendo presenciales, una de las ventajas es que los chicos van a poder estudiar desde sus casas con los mejores chefs internacionales”, relata Celia Baldor de Degiovanni (foto), directora de la escuela.
Actualmente la escuela cuenta con 1.400 alumnos y si bien por ahora el sistema será solo aplicado en Córdoba, no descartan llevarlo al exterior.

Tu opinión enriquece este artículo:

Llega la primera edición de “La Noche de los Telos” (los establecimientos adheridos ofrecerán turnos con un 50% de descuento)

El próximo 19 de noviembre, un clásico de la intimidad argentina vuelve a ocupar su lugar en la historia. Por primera vez, los albergues transitorios de la Ciudad y el Gran Buenos Aires serán protagonistas de “La Noche de los Telos”, una iniciativa que busca reivindicar esos escenarios anónimos que, durante décadas, fueron testigos de primeras veces, amores, aventuras, encuentros y secretos.

El equipo de Digital Winds

Con oficinas en Villa Allende y cerca de 30 colaboradores, la firma especializada en marketing se define como una “empresa tecnológica, digital y comercial”. Presta servicios en Argentina y otros 6 países, incluyendo España, Uruguay, República Dominicana y Arabia Saudita, entre otros.

Umbru, la plataforma B2B que conecta a empresas con proveedores nuevos: ya suma 80 empresas (y va por la UIC y los parques industriales)

(Por Rocío Vexenat) La idea nació hace 15 años, frente a la vidriera de un local de antigüedades. Diego Battaglino intentó entonces desarrollar una aplicación, pero estaba armada por categorías, era difícil de usar y quedó sin terminar. Con el tiempo, escuchó el mismo problema una y otra vez en las pymes de las asociaciones empresariales de las que forma parte: conseguir proveedores fuera de la agenda habitual.