El bolígrafo Bic cumplió 60 años (y en nuestro país tienen el 80% del mercado)

Con 60 años en el mercado y presencia en más de 160 países del mundo -a través de más de 3.2 millones de puntos de venta minoristas y más 9.700 colaboradores-, Bic es la compañía líder en ventas de papelería, escritura y encendedores, además de comercializar afeitadoras descartables y pilas. En Argentina, la marca lleva más de 40 años, tiene unos 800 clientes (mayoristas) que aseguran la presencia en más de 100.000 kioscos del país y una facturación de US$ 50 millones anuales. Con casi el 80% del mercado de las biromes y el 60% de encendedores (en lo que respecta al mercado de afeitadoras están en el segundo lugar, después de Gillette), la marca mantiene una venta de 270 millones de unidades anuales ente biromes, encendedores, afeitadoras y plias, un mercado incipiente donde ya se coloca como la tercera opción.
"El 50% de la venta se las lleva la papelería, el 30% de encendedores y el 20% en afeitadoras, en el mercado de las pilas estamos posicionándonos cada vez mejor  y ya somos la tercera opción", Martín Musitano, gerente general región sur de la empresa.

Andreani ya mueve 520.000 paquetes por día desde su hub automatizado de Pacheco (abre el juego a pymes y emprendedores)

(Por Julieta Romanazzi) El centro de distribución que la empresa inauguró en General Pacheco a mediados de 2025 empieza a mostrar su potencial. Con tecnología única en América, capacidad para escalar y un servicio de fulfilment que ya suma 15 clientes, el hub se convirtió en la apuesta más grande de la compañía para sostener el crecimiento del e-commerce argentino.

El fenómeno Don Julio: ¿Cuánto cuesta hoy comer en la mejor parrilla de Buenos Aires? (con souvenir “incluido”)

(Por Julieta Romanazzi) La fila de gente esperando una mesa en Guatemala esquina Gurruchaga llama la atención, así como también algunos precios de su carta. El dato que explica el fenómeno: el 80% de las mesas las ocupan brasileños, que llegan con reserva en mano o se resignan a la espera en la vereda con tal de tachar el "Templo de la Carne" de su lista.