La inteligencia artificial contra los ataques informáticos

(Sebastian Gaviglio) Que la inteligencia artificial se oriente a contener o evitar los ataques informáticos es como pensar que una lucha de Transformers entre autobots y decepticons se haga realidad: es una maquina contra otra. ¿Es posible?

Se dice mucho alrededor del tema de máquinas que aprenden y máquina contra máquina, temas clave en la pasada presentación del director ejecutivo de Alphabet, Eric Schmidt. Sin embargo, es importante separar los temas. Mientras las máquinas que aprenden permiten a las computadoras aprender sin programación explícita, el paradigma de máquina contra máquina está basado en la democratización del malware, donde cada ciclo de un ataque, desde infraestructuras de comandos de control a campañas de phishing, están disponibles para alquiler.

Desafortunadamente, mientras el volumen y diversidad de los ataques continúan elevándose, la mayoría de las organizaciones continúan respondiendo a través de métodos manuales. Esa es una pelea de máquina contra humano, y una posición de desventaja nos hace cuestionarnos: ¿existe una forma de poner a los procesos, gente y productos, al nivel en el que se está llevando a cabo la pelea?

Hay como hacerlo. La clave de la supervivencia a una sequía de recursos de última generación es la automatización, combinado con la habilidad de entregar datos enriquecidos a la fuerza de trabajo disponible, para que puedan de manera mucho más fácil, ver, detectar y responder a los ataques informáticos. La visibilidad es un elemento fundamental de la ciberseguridad.

Para proteger activos de alto nivel (todas las máquinas, aplicaciones, datos y gente que está encargada del negocio), los gerentes de respuesta a incidentes, tienen que ser capaces de discernir entre lo que es relevante de lo que es sólo ruido en la red. Existe una oportunidad para que las organizaciones utilicen inteligencia artificial (AI para eliminar el sobrante del Big Data; el componente humano / emocional de la inteligencia humana es aún muy valioso para discernir e interpretar los datos, prever lo que pueda estar en riesgo y aplicar las soluciones correctas.

En otras palabras, no estamos en un punto donde podamos dejar todo en manos de máquinas, además, ese no es la meta. El elemento humano es integral, su rol, sin embargo, es lo que determinará el examinar cada notificación de incidentes y amenazas para centrarse en tomar las medidas adecuadas y garantizar el cumplimiento.

Sobre la inteligencia artificial y las máquinas que aprenden. Cada una sirve a un propósito en particular, ambas confían en el elemento humano. De hecho, el nivel de automatización que cada una puede proveer, depende de la inteligencia y capacidades humanas. Ya no vivimos en un mundo con perímetros seguros, lo que sugiere que podemos aplicar de manera inmediata este potencial en el corto plazo para aprovechar a las máquinas que aprenden para detectar intrusiones y técnicas de inteligencia artificial para predecir y descubrir intentos de ataques mucho más rápido.

No importa que decisión tome alrededor de la inteligencia artificial, hoy todos debemos de trabajar para mejorar nuestra cultura de la ciberseguridad. No olvidar lo básico para asegurar pruebas, remediación, encriptación de datos, control de acceso, segmentación de red y visibilidad total de la red / endpoints.

Tu opinión enriquece este artículo:

Con $ 25.000 ya comprás como mayorista: así es Bella Paloma, el bazar porteño que pisa fuerte en Córdoba (vasos desde $ 2.590 y baterías $ 89.990)

(Por Rocío Vexenat) Con dos locales en la ciudad (uno en Ituzaingó 238, cerca del microcentro, y otro mucho más grande sobre Colectora Sur Este 1790, a la altura de circunvalación y Av. Ohiggins), Bella Paloma se instaló como uno de los mayoristas de bazar y regalería más grandes del país. La cadena, una pyme familiar argentina con más de 40 años en el rubro, tiene sucursales en Buenos Aires, Mar del Plata, Rosario, Mendoza y hasta Uruguay, y en Córdoba el local de circunvalación funciona hace unos cinco años.