Lanzan línea de subsidios a la innovación para empresas por hasta casi $ 5 millones

Se trata del Fondo Tecnológico Argentino (Fontar), que desde hace varios años otorga la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica. Cubren hasta 80% del valor del proyecto. Hoy viernes a las 10 habrá un desayuno informativo.

El encuentro se realizará en Ciudad Empresaria (Av. La Voz del Interior 7000).

El objetivo del Fontar es subsidiar parcialmente proyectos de innovación tecnológica destinados a desarrollar nuevos productos y/o procesos. Esta subvención financia proyectos de hasta $4.800.000 y cubre hasta el 80% del costo total.

Una de las encargadas de vincular al sector privado con este fondo es la Fundación Unidad de Vinculación Tecnológica Córdoba (UVITEC) , creada por la Bolsa de Comercio de Córdoba, la Cámara de Comercio Exterior de Córdoba y la Unión Industrial de Córdoba y que tiene 10 años de experiencia, más de 600 proyectos presentados ante organismos públicos y 70 millones de pesos adjudicados a empresas y emprendedores.

Uvitec realizará el desayuno este viernes 26 a las 10 en Ciudad Empresaria. Por más datos, ingresar al site de la fundación, acá. (GL)

Tu opinión enriquece este artículo:

Andreani ya mueve 520.000 paquetes por día desde su hub automatizado de Pacheco (abre el juego a pymes y emprendedores)

(Por Julieta Romanazzi) El centro de distribución que la empresa inauguró en General Pacheco a mediados de 2025 empieza a mostrar su potencial. Con tecnología única en América, capacidad para escalar y un servicio de fulfilment que ya suma 15 clientes, el hub se convirtió en la apuesta más grande de la compañía para sostener el crecimiento del e-commerce argentino.

El fenómeno Don Julio: ¿Cuánto cuesta hoy comer en la mejor parrilla de Buenos Aires? (con souvenir “incluido”)

(Por Julieta Romanazzi) La fila de gente esperando una mesa en Guatemala esquina Gurruchaga llama la atención, así como también algunos precios de su carta. El dato que explica el fenómeno: el 80% de las mesas las ocupan brasileños, que llegan con reserva en mano o se resignan a la espera en la vereda con tal de tachar el "Templo de la Carne" de su lista.