Naranja sigue convocando con su propuesta liberadora (miles de personas en Palermo)

Más de mil  personas disfrutaron de tirarse de la cabeza gigante de Freud y liberarse de sus secretos en la ciudad de Buenos Aires, bajo la consigna “Liberate”.
Con este original evento, Tarjeta Naranja refuerza el mensaje “Somos así, queremos más gente así”, que es eje de su campaña Financieramente Incorrectos. Para materializar el concepto, la compañía instaló la cabeza "liberadora”, brindando a todos la oportunidad de tirarse y liberar eso que tienen adentro. Allí también estuvieron presentes algunos personajes famosos como: Mex Urtizberea (foto), María Susini, Nacho Goano y Pia Slapka. Además, para que gente de todo el país pueda compartir su grito, Naranja extendió la consigna a las redes sociales mediante aplicaciones especiales en Facebook y en Twitter (@Tarjeta_Naranja ) bajo el hashtag #MeLibero, logrando altos niveles de participación.
Esta divertida propuesta tiene su origen en Cabeza, el spot más reciente de la campaña Financieramente Incorrectos, que muestra cómo la doctora Florencia (psicóloga), construye una nueva herramienta para ayudar a sus pacientes gracias a la posibilidad de compra y beneficios que otorga la tarjeta.

Andreani ya mueve 520.000 paquetes por día desde su hub automatizado de Pacheco (abre el juego a pymes y emprendedores)

(Por Julieta Romanazzi) El centro de distribución que la empresa inauguró en General Pacheco a mediados de 2025 empieza a mostrar su potencial. Con tecnología única en América, capacidad para escalar y un servicio de fulfilment que ya suma 15 clientes, el hub se convirtió en la apuesta más grande de la compañía para sostener el crecimiento del e-commerce argentino.

El fenómeno Don Julio: ¿Cuánto cuesta hoy comer en la mejor parrilla de Buenos Aires? (con souvenir “incluido”)

(Por Julieta Romanazzi) La fila de gente esperando una mesa en Guatemala esquina Gurruchaga llama la atención, así como también algunos precios de su carta. El dato que explica el fenómeno: el 80% de las mesas las ocupan brasileños, que llegan con reserva en mano o se resignan a la espera en la vereda con tal de tachar el "Templo de la Carne" de su lista.