Porque la tecnología no es sólo para hombres: llegó Intel Fashion Woman Day.

En "el año de las ultrabooks" la gente de Intel quiere que la moda y tecnología vayan de la mano y el Four Season de Buenos Aires fue el lugar perfecto para que se realizará el Intel Fashion Woman Day, un desfile donde se mostró la integración de la tecnología a las necesidades de la mujer de hoy. “Hoy hemos unido a la moda con la tecnología, a partir de este desfile pensado bajo los atributos diferenciales las Ultrabook - convertibles, larga duración de su batería, performance y pantallas táctiles - volcados al diseño de indumentaria.
La elegancia y la portabilidad de las Ultrabook hace que no sea necesario cargar con bolsos grandes, fundas especiales ni cables”, señala Marisol de la Fuente, Gerente de Comunicaciones y Relaciones con los medios de Intel Cono Sur. Los nuevos equipos, que van desde los desde los $ 6.999, son de Banghó, CX, Exo, HP, Lenovo, Samsung, Dell, Sony y Toshiba y responden a la demanda creciente de este nuevo concepto de computadora portátil desarrollado por Intel. "El público femenino es muy importante para nuestra marca, se estima que a fin de año el 50% de las notebooks en el segmento premium van a ser ultrabook, creemos que vamos a pasar los dos dígitos", dicen desde Intel.

Andreani ya mueve 520.000 paquetes por día desde su hub automatizado de Pacheco (abre el juego a pymes y emprendedores)

(Por Julieta Romanazzi) El centro de distribución que la empresa inauguró en General Pacheco a mediados de 2025 empieza a mostrar su potencial. Con tecnología única en América, capacidad para escalar y un servicio de fulfilment que ya suma 15 clientes, el hub se convirtió en la apuesta más grande de la compañía para sostener el crecimiento del e-commerce argentino.

El fenómeno Don Julio: ¿Cuánto cuesta hoy comer en la mejor parrilla de Buenos Aires? (con souvenir “incluido”)

(Por Julieta Romanazzi) La fila de gente esperando una mesa en Guatemala esquina Gurruchaga llama la atención, así como también algunos precios de su carta. El dato que explica el fenómeno: el 80% de las mesas las ocupan brasileños, que llegan con reserva en mano o se resignan a la espera en la vereda con tal de tachar el "Templo de la Carne" de su lista.