Y el dato no es menor: el cheddar que se consume en cada Big Mac o hamburguesa con queso se produce a gran escala en plantas de Milkaut, con volúmenes que oscilan entre 7 y 16 toneladas por turno, y se apoya en tambos ubicados en Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires, bajo estrictos estándares internacionales de calidad y seguridad alimentaria.
Córdoba en la primera línea de la cadena de valor
La elaboración comienza en los tambos que Milkaut opera y audita en estas provincias, donde se aplican buenas prácticas productivas para garantizar una leche con altos estándares. Desde allí, la materia prima viaja diariamente en camiones refrigerados hacia las plantas industriales, dando forma a una cadena federal que impacta directamente en economías regionales como la cordobesa, uno de los principales polos lecheros del país.
Para el entramado agroindustrial de Córdoba, este tipo de acuerdos con multinacionales como McDonald’s representa volumen, previsibilidad y estándares que empujan hacia arriba la competitividad del sector.
El procesamiento industrial se concentra en dos plantas que Milkaut tiene en Santa Fe. En Franck, se elaboran las fetas de cheddar mediante un proceso que incluye mezcla, cocción, laminado, corte y envasado en frío a -5°, con una capacidad que puede alcanzar las 16 toneladas por turno. En paralelo, en San Jerónimo, se cocina y envasa la salsa cheddar (con una receta exclusiva para McDonald’s) que se completa en apenas cuatro horas y llega a las 7 toneladas por turno.
Todo el proceso incluye una maduración de entre 60 y 90 días, clave para lograr la textura y el sabor uniforme que la cadena exige en cada uno de sus locales, incluidos los de Córdoba.
Fernando Arango, gerente de Comunicaciones Corporativas de Arcos Dorados, lo resume así: “Nos enorgullece saber que detrás de nuestro queso cheddar hay productores locales y el trabajo industrial de Milkaut. Esa combinación nos permite garantizar calidad y sabor en cada producto, y que el cliente tenga la misma experiencia en cualquier punto del país”.
Transparencia y proveedores locales, una apuesta sostenida
En línea con esta estrategia, McDonald’s impulsa desde hace 25 años el programa Puertas Abiertas, que permite a los consumidores recorrer sus cocinas y conocer cómo se elaboran los productos. Pero el concepto de transparencia va más allá: hoy, el 95% de los ingredientes que utiliza la compañía en Argentina provienen de productores locales distribuidos en 11 provincias, entre ellas Córdoba.
El dato refuerza el peso de la economía real detrás del fast food: una red de proveedores, industrias y logística que sostiene miles de empleos y consolida una cadena de valor con foco en trazabilidad, sustentabilidad y calidad.
Para visibilizar este recorrido, la compañía lanzó la serie de contenidos “Del Origen a la Mesa”, desarrollada con inteligencia artificial, que muestra el camino de los alimentos desde el campo hasta la cocina. El episodio dedicado al queso cheddar (protagonizado por la influencer gastronómica Agustina Liporace) pone en primer plano ese entramado productivo que empieza mucho antes de que el combo llegue a la bandeja.
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