Tarjeta Naranja va por 8 sucursales más en Baires y busca socios en Perú.

Con los 3 locales que inauguró en diciembre pasado, el plástico cordobés sumó 6 nuevos locales en Buenos Aires, provincia hacia donde apuntan todos sus cañones, con el objetivo de consolidarse en la mayor plaza financiera del país. En este marco, Naranja proyecta abrir 8 sucursales más en 2011, aunque todavía no están definidas sus localizaciones. Mientras, continúa su avanzada en Perú, destino que podría convertirse en su segundo desembarco internacional (el primero fue República Dominicana, donde ya posee 4 puntos de venta). Actualmente, la empresa que dirige David Ruda (foto) se encuentra en pleno proceso de formación de una asociación con una o más entidades peruanas, a través de la cual comenzar a operar en aquel mercado, proyecto que habíamos anticipado un mes atrás. (Enterate de otros proyectos de Naranja para 2011 en ver la nota completa).

2011 será también un año en el que Naranja apostará fuerte a las acciones de marketing para promocionar sus productos y servicios, sobre todo en el Gran Buenos Aires, lo que incluye seguir pautando en Showmatch. Las inversiones también estarán destinadas a modernizar su infraestructura tecnológica, especialmente en relación con aplicaciones tendientes a detectar fraudes y la protección de los datos de los clientes.

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El equipo de Grupo Educativo Santo Domingo

Hace más de 40 años, la Academia homónima ingresaba al mercado cordobés con una propuesta orientada a formación en oficios técnicos — desde entonces han capacitado a más de 100.000 alumnos. En la actualidad, el grupo cuenta con otras dos unidades de negocio: el Centro Educativo Santo Domingo (educación inicial, primaria y secundaria) y el Instituto Superior Santo Domingo (carreras de nivel superior con foco en tecnología y habilidades duraderas).

EnjoySTIDinner: la plataforma cordobesa que busca convertirse en el "sistema operativo" de los restaurantes

Anotar la comanda en un papel, mandar el pedido a la cocina, tipear el monto en la caja para cobrar y después abrir otro programa para sacar la factura electrónica. Para Marcos Chikilian, programador y fundador de la firma cordobesa Enjoy STI, el sector gastronómico comete el mismo error desde hace veinte años: emparchar la operación de un negocio con cinco programas distintos que no se hablan entre sí.