Con Perú como país invitado de honor, la feria volvió a posicionarse como uno de los grandes polos culturales de la región, con más de 45.000 m2 dedicados al universo editorial, espacios interactivos y propuestas que van desde presentaciones de libros hasta encuentros con escritores, experiencias inmersivas y actividades educativas.
Más allá de los libros, una de las claves de esta edición de la Feria del Libro está en las experiencias. Varias editoriales apostaron por propuestas cada vez más “instagramiables”, con espacios inmersivos y spots fotográficos que convierten la visita en algo más cercano a una muestra interactiva.
Entre las más comentadas aparece Penguin Random House, que armó un espacio dedicado a Mafalda tras adquirir los derechos de la obra de Quino, con toda la colección exhibida y un sector pensado especialmente para fotos. Además el grupo editorial presentó “Del laberinto se sale leyendo”, una instalación homenaje a Jorge Luis Borges a 40 años de su muerte.


A eso se suma Grupo Planeta, que montó uno de los spots más impactantes de la feria inspirado en El Eternauta, aprovechando además el renovado furor por la obra tras su adaptación audiovisual.

Nuestros stand destacados:
Al pie de las tendencias
Urano World combina literatura juvenil, cultura pop y tecnología en uno de los espacios más llamativos de la feria. A partir del furor por la saga El diablo viste a la moda y el estreno de la segunda película, el stand no solo comercializa la saga de los 3 libros, sino que sumó un spot fotográfico inspirado en la revista Runway.

Además, los visitantes pueden probar los eReaders de Kobo, una de las marcas que desembarcó este año en la feria, con dispositivos disponibles para testear nuevas formas de lectura digital.

Corea y el boom del K-webtoon: leer como si fuera TikTok
En el pabellón internacional, distintos países muestran parte de su producción editorial. Desde Perú —invitado de honor de esta edición— hasta Portugal, Uruguay, Brasil, China, Croacia, etc., cada stand propone un recorrido cultural distinto.
Sin embargo, uno de los espacios que más llama la atención es el de Corea, especialmente por su apuesta al K-webtoon, un formato de novelas ilustradas en vertical que ya es furor en Asia y empieza a expandirse en Occidente.
La lógica es similar a la del consumo audiovisual en redes sociales: historias diseñadas para leerse deslizando la pantalla del celular hacia abajo, mezclando narrativa gráfica, ritmo digital y lectura rápida.
Uno un poco polémico, Family Search: construcción del árbol genealógico
Uno de los stands más grandes y llamativos de la feria es el de FamilySearch, la plataforma dedicada a reconstruir árboles genealógicos a partir de datos personales, registros civiles y documentación histórica.
La propuesta es gratuita y permite rastrear vínculos familiares mediante partidas de nacimiento, matrimonio, defunción y otros archivos oficiales digitalizados. Según explica la organización, trabajan mediante convenios con registros civiles y archivos históricos de distintas partes del mundo, ofreciendo además servicios de digitalización documental.

Lo que muchos visitantes descubren recién al llegar es que FamilySearch pertenece y es financiado por la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, conocida popularmente como la iglesia mormona.

El espacio forma parte de una estrategia global de difusión cultural y comunitaria de la organización religiosa. En el recorrido del stand —y de otros espacios vinculados— también se entrega material institucional y ejemplares del Libro de Mormón.
Durante este último fin de semana, el predio funcionará de 13 a 22 h en La Rural, Palermo. La entrada general cuesta $ 12.000. Aunque uno de los diferenciales de esta edición es que la entrada incluye beneficios para compra de libros, como chequelibros tambien de $ 12.000. Por lo cual el precio de la entrada se aprovecha al 100%.
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