…Y en el Cerro de Las Rosas, Forest The Green Bar abrió sus puertas con la pinta más grande

(Por Luciano Aimar) El Cerro de Las Rosas tiene un nuevo espacio cervecero para disfrutar y se trata de Forest The Green Bar. El bosque ubicado en la ex Casa China sobre Av. Rafael Nuñez al 4572, propone gastronomía a la parrilla, cervezas y coctelería.

Luego de 4 meses intensivos de trabajo y con una inversión cercana a los $ 2 millones, Forest abrió sus puertas y la propuesta de sus cinco socios (Camilo y Jerónimo Ottonello, Esteban Mirizio, Lucas Pollo y Agustín Blanco) ya está a disposición del público.

El lugar fresco y verde en medio del Cerro de Las Rosas, apto para recibir 100 personas dentro y 250 en su patio, ofrece una combinación de gastronomía, cervezas artesanales y coctelería como alternativa. Además, Jerónimo Ottonello, uno de sus socios, destaca: “Tenemos la pinta más grande del Cerro, de 580 ml. Las demás cervecerías tienen la estándar de 490 ml.”.

El stock de cerveza por noche que tienen preparado y listo para servir es de 1.000 pintas, un total de 20 barriles.

En cuanto a la gastronomía, buscan marcar una diferencia cocinando todo a la parrilla y a la vista del público, con sandwiches de asado (distintos cortes) como plato fuerte, hamburguesas y pizzas.

En el fondo del bosque, están finalizando una pista de skate, con una clara intención de atraer un público joven.

Proyección de Forest

Los socios destacan que en mente no tienen otras sucursales ni franquicias. El local apunta directamente a tener un crecimiento vertical, fortaleciendo la cervecería única.

Tu opinión enriquece este artículo:

Para el Día de los Enamorados seguro regalas un Bon o Bon, pero ¿sabés cómo nació el producto estrella de Arcor?

(Por Jazmín Sanchez) Bon o Bon fue pensado como una respuesta industrial a un bombón ya consolidado en Brasil: Serenata de Amor. Inspirado en ese formato, pero adaptado a la escala, las materias primas y la lógica productiva argentina. El Bon o Bon logró multiplicar variantes, bajar costos y convertirse en un ícono regional que hoy compite de igual a igual —y a menor precio— en la góndola brasileña.