La empresa bellvillense Mainero sumó un nuevo hito a su extensa trayectoria industrial al ser reconocida a nivel internacional con el Premio AE50 2026, otorgado por la Asociación Norteamericana de Ingenieros Agrónomos y Biólogos (ASABE). El galardón distingue a las 50 innovaciones más destacadas del año a nivel global en sistemas agrícolas, alimentarios y biológicos.
La distinción fue publicada en la revista especializada Resource y recayó sobre el cabezal girasolero modelo 1045, un desarrollo íntegramente argentino que sintetiza innovación tecnológica, visión estratégica y una fuerte apuesta empresarial a largo plazo.
La entrega formal del Premio AE50 se realizará en febrero, en el marco de un congreso internacional de mecanización agrícola en Louisville, Kentucky (EE. UU.). Luego, Mainero participará de la mayor feria bajo techo de maquinaria agrícola de Estados Unidos, que convoca a más de 400.000 asistentes, junto a su red de distribución en ese país.
Cinco años de desarrollo y una decisión estratégica en el momento más difícil
El cabezal 1045 es el resultado de cinco años de trabajo continuo, con participación del área de Ingeniería, Investigación y Desarrollo y todo el equipo productivo de Mainero. La apuesta no fue menor: el proyecto comenzó en un contexto en el que el cultivo de girasol atravesaba mínimos históricos de siembra, tanto en Argentina como a nivel mundial.
“Fue una decisión arriesgada desde lo empresarial. Apostar recursos, tiempo y personas al desarrollo de una máquina para un cultivo que estaba en retroceso”, reconocen desde la compañía. Sin embargo, el lanzamiento coincidió con el resurgimiento del girasol, validando una estrategia basada en la innovación como motor de crecimiento.
Un desarrollo que redefine los estándares del mercado
A diferencia de modelos anteriores, el cabezal 1045 fue concebido desde cero. Si bien conserva los aspectos funcionales más valorados por los productores, su diseño, estructura, procesos de fabricación y prestaciones marcan un salto tecnológico respecto de lo existente en el mercado.
Entre sus principales innovaciones se destacan:
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Capacidad de cosecha en múltiples distancias y direcciones, algo que hasta ahora era técnicamente limitado.
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Mejoras sustanciales en seguridad y transporte para el operador.
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Simplicidad en operación, mantenimiento y logística.
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Aumento de la productividad por hora, aprovechando al máximo los estándares actuales de las cosechadoras.
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Once solicitudes de patente ya presentadas, con réplicas en trámite en Europa, Estados Unidos y otros mercados, y nuevas patentes en preparación.
Este desarrollo no solo posiciona a Mainero en la vanguardia tecnológica, sino que le brinda una plataforma de innovación con proyección para los próximos años.
Un legado que nació en Bell Ville y sigue marcando el rumbo
Mainero no es una recién llegada al mundo del girasol. La empresa fue pionera en la cosecha mecanizada de este cultivo en la década del ’40, desarrollando el primer cabezal girasolero del mundo. Desde entonces, se consolidó como un referente tecnológico internacional, con soluciones que influyeron en desarrollos posteriores en Argentina, Europa y otros mercados.
Tras más de dos décadas con escasos avances significativos en la tecnología aplicada al girasol, Mainero decidió volver a marcar el camino, reafirmando su rol histórico como faro de innovación en el sector.
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