El Ejecutivo Municipal anticipó algunos ejes para la reorganización del sistema:
-
la definición de un nuevo polígono de espacios tarifados;
-
ratificación de las cooperativas de naranjitas en la tarea de “constatadores” del servicio de estacionamiento;
-
prohibición de ilegales, con control de la policía; y
-
actualización tecnológica para evitar el contacto y cobro de persona a persona.
Gei explicó que la app Mi Docta tendrá un capítulo sobre el estacionamiento, con cinco módulos:
la configuración municipal, donde se definirán las zonas de cobro, horarios y costos; regulación de eventos fuera del horario habitual de 8 a 20 y fines de semana; espacio para la registración de cooperativas y constatadores vinculados al servicio; espacio operativo para vecinos/usuarios; módulo de los propios constatadores para desarrollar su tarea; y finalmente el capítulo que concentrará la recaudación y formas de distribución de lo ingresado.
El usuario podrá estacionar a través de la app, pagando por las vías habituales y vigentes ahora. Carga su patente, da inicio al estacionamiento y se va. Luego el controlador, sin contacto con el usuario, escanea la patente y verifica si se inició la medición. Si no ocurrió eso, notifica al sistema (con foto, día hora y geolocalización) que se estacionó de manera incorrecta.
Los controladores cobrarían por productividad, de acuerdo a la cantidad de constataciones que realicen.
Este sistema operativiza el criterio de la Municipalidad, de evitar contacto entre usuarios y naranjitas, tanto al estacionar como al abonar por el espacio.
La propuesta oficial es que cada controlador tenga un chaleco con código QR, a través del cual los vecinos podrán verificar si está autorizado y a qué cooperativa pertenece. La app también ofrece un botón de aviso a las autoridades si se suscita algún problema o conflicto, para que intervenga la policía.
El Ejecutivo debe definir todos los parámetros de funcionamiento del sistema: polígono afectado, horarios, precios, cantidad de controladores.
Existen actualmente unas 400 cuadras medidas, de las cuales un centenar está a cargo de 358 naranjitas nucleados en cooperativas.
Se estima que aproximadamente un 30% de los entre 1.000 y 1.500 naranjitas que hoy no están habilitados podrían sumarse al sistema, pero siempre a través de cooperativas.
“Buscamos evitar el contacto personal, que es parte de lo que generaba conflicto. La gente no tiene problema en pagar por un espacio, sino el hecho de enfrentarse con alguien. Ahora habrá claridad y orden sobre dónde se puede estacionar, quién cobra y el precio. Todo lo que no esté cumpliendo el ordenamiento municipal será ilegal”, señaló Rodrigo Fernández, tras recordar que ahora, tras la modificación del Código de Convivencia provincial, la policía podrá intervenir.
Para salvar la situación de personas que no sepan utilizar la app, habrá cartelería en cada cuadra, donde se podrá escanear la información y acceder al espacio de estacionamiento.
Tu opinión enriquece este artículo: