Horacio Pagani, un argentino triunfador -y cómo- en Europa.

Probablemente muchos no hayan oído acerca de este santafesino –nacido en Casilda en 1955- que emigró de Argentina con una recomendación de Fangio bajo el brazo, algo que el quíntuple no hacía seguido (“es la segunda vez en mi vida que recomiendo a alguien”). Indudablemente Fangio lo hizo porque vió en él un genio, un diamante en bruto, al que muchos en Europa consideran como “el Ettore Bugatti del siglo XXI”
Pagani trabajó en Lamborghini, participando –nada más y nada menos- en el diseño del Diablo. A esa altura ya se había ganado el respeto y la admiración de la prensa especializada europea. A comienzos de los 90´s comenzó con el diseño del proyecto C8, con la idea de llamarlo “Fangio”, aunque posteriormente, luego de la muerte del más grande piloto de todos los tiempos, declaró: “por respeto a Fangio he decidido no bautizarlo con su nombre”.
Su primer producto, el Zonda C12 contaba con un motor V12 6 litros y 450 CV.
Su más reciente lanzamiento lo constituye el Cinque, del que se solo construyeron 5 unidades a un costo de 1.3 millones de Euros, con un motor de 12 cilindros y 680 CV. Tarda 9.6 segundos para acelerar de 0 a …¡200 km/h!
Se encuentra diseñando un yate –dice- con la misma filosofía que sus bólidos de 4 ruedas y piensa crear un helicóptero.
Una personalidad reconocida en el mundo del automóvil que necesitaría un espacio bastante más amplio para reseñar su vida y sus proyectos.
Un claro ejemplo que aunque tengamos muchas limitaciones –en nuestro país- la capacidad está. No tengo dudas que hay muchos Pagani en potencia que, simplemente, necesitan tomar coraje y lanzarse a conquistar el mundo, como lo hizo este casildense.

Tu opinión enriquece este artículo:

Con una inversión de US$ 10 millones, la Siglo 21 anuncia su nuevo campus en Río Cuarto (2 edificios y 1 auditorio para más de 5.000 alumnos)

(Por Rocío Vexenat) La Universidad Siglo 21 confirmó lo que en Río Cuarto ya empezaba a sonar como rumor fuerte: tendrá un campus propio en la ciudad. Y no será un anexo ni un edificio más. Será un “pueblo académico peatonal” de nueve hectáreas, con auditorio circular, edificio de aulas icónico y un masterplan que promete crecer durante décadas.