Antes de Tinelli y la Selección, Tarjeta Naranja lleva invertidos más de $ 13 millones en publicidad (camino a los $ 100 millones anuales)

La presencia por un año más en el programa de Marcelo Tinelli y el sponsoreo de la Selección Argentina por 4 años son sólo una muestra de la inversión publicitaria de Tarjeta Naranja. Decididamente del lado de los que consideran que la publicidad es una inversión y no un gasto, “El Jefe” David Ruda nos demostró en más de una oportunidad que no escatima cuando se trata de “vender” su empresa. Ejemplos sobran. Basta con recordar la contratación de la actriz Natalia Oreiro como cara de la marca o el ciclo de cortos que contó con la participación de figuras como Pablo Echarri y Pablo Rago, entre otros. Por eso no resulta extraño que en el primer trimestre del año la principal tarjeta regional haya invertido más de $ 13,2 millones en concepto de publicidad y propaganda, 72% más de los $ 7,7 millones de igual periodo del año anterior. En 2010 la inversión publicitaria de Tarjeta Naranja superó los $ 53 millones y en 2009 llegó a los $ 30 millones.

Para los que siguen de cerca los pasos de Tarjeta Naranja, el haberse convertido en sponsor de la Selección Argentina por los próximos 4 años no resulta del todo extraño. Si bien el monto de la inversión no trascendió, se sabe que se trata de unos cuantos millones de pesos, que seguramente agrandarán la ya abultada cuenta publicitaria que registran los balances del plástico cordobés. Según consta en los balances correspondientes al primer trimestre de 2011, el gasto en publicidad y propaganda alcanzó los $13,2 millones, cuando en el mismo periodo de 2010 había sido de $ 7,7 millones. 

Tu opinión enriquece este artículo:

Perdu: de panadería de barrio a 17 sucursales en Córdoba (un modelo de franquicias donde "la calidad no se negocia")

(Por Julieta Romanazzi) La marca nacida en Duarte Quirós y Sol de Mayo, que hoy lideran los hermanos Meynet (segunda generación), está viviendo uno de sus mejores momentos. Hoy tiene 15 puntos de venta, produce con 12.000 kilos de harina al mes y planea mudar su fábrica para duplicar la capacidad. Sus fundadores revelan los números de su modelo "llave en mano", con productos donde la calidad no se negocia.