Dorothy Parker, 3 poemas 3
Coincidencia desafortunada
Desde el momento en que jures que sos suya,
Temblando de emoción, suspirando,
Y él jure que su pasión es
infinita, que está siempre encendida.
Mi querida, anotate esta:
Uno de los dos está mintiendo.
El blog de Emma Gunst.
Tu opinión enriquece este artículo: