El consumo pone a los cordobeses en positivo.

Estamos bien, pero vamos mal. Esa sería la síntesis de lo que sucede con la confianza de los cordobeses. Estamos bien, porque el consumo aumenta, o mejor dicho, la percepción de que es un buen momento para comprar bienes durables (33,5% más que un año atrás), pero vamos mal, ya que la situación personal y la situación macroeconómica es mirada con desconfianza (cayeron en igual periodo 9,1% y 5,5%), según el Monitor de Expectativas de los Consumidores que elabora la consultora MKT. La inflación es el principal factor que explica la caída de la confianza de los consumidores; es la culpable de que los cordobeses vean nubarrones en su situación personal y macroeconómica, pero a la vez, gracias a las posibilidades de financiamiento y, en muchos consumidores, mantenimiento de poder adquisitivo, permite compensar la baja con un aumento en el consumo para, precisamente, cubrirse de la inflación.

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.