En cordobé’, Dounkin Donuts se dice Ricazo

Su objetivo era abrir una panadería pero como las donas tenían un no-sé-qué-que-qué-sé-yo, el local que recién tiene cinco meses comenzó a hacerse famoso por ellas. “Recibimos gente de todas partes preguntando por nuestras donas, no sólo vecinos de Nueva Córdoba sino también extranjeros de España, Holanda, Francia, Estados Unidos, Chile, Perú y Australia, que llegan a la provincia”, nos cuenta Sebastián Chalmes, dueño de Ricazo (Rondeau 370).
¿Qué tienen de particular estas donas? “Están elaboradas con una máquina especial y una premezcla que hacemos nosotros -ése es nuestro secreto-”, explica. Lo cierto es que este producto fusiona sabores típicamente estadounidenses con autóctonos: “las donas vienen cubiertas con chocolate de varios colores y las rellenamos con dulce de leche y crema pastelera”. Una bomba.
Los precios de estas dulzuras varían: la dona clásica (sin cobertura ni relleno) cuesta $ 3,50, la cubierta $ 4, la rellena $ 4,50 y la full (rellena y cubierta) $ 5.
Esta pequeña panadería está pisando fuerte en Córdoba y pretende expandirse: “no queremos abrir franquicias porque queremos estar más afianzados en el mercado local pero sí estamos pensando en llegar a los colegios y universidades privadas con nuestras donas”.

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.