Las maquinitas de Nestlé llegaron a Córdoba (el cafecito al paso cuesta $ 10)

Sin anunciarlo a los cuatro vientos, Nestlé empezó a instalar a mediados de marzo máquinas expendedoras de café en kioscos del centro de la Córdoba y otros puntos de la ciudad.
“Tenemos alrededor de 60 máquinas instaladas en kioscos, despensas pero también en hospitales, estaciones de servicio y universidades, de hecho, casi todas las instituciones de Ciudad Universitaria tienen”, nos explica Juan Sancho, supervisor de Nestlé en Córdoba.
¿Cómo funciona? A diferencia de la mayoría de estas máquinas, las de Nestlé no necesitan fichas ni monedas porque se lo abonás al kiosquero o responsable del lugar. Se solicita un vaso, se lo coloca en la boca vertedora y se selecciona el sabor que querés beber.
“Contamos con cinco variedades y dos más que se consiguen de la mezcla de estas básica: Nescafé clásico, capuccino, capuccino vainilla, mocachino y Nesquik con leche, pero también existe la posibilidad de obtener capuchino más fuerte con un shot más de café y más suave con menos”, enumera el supervisor.
La máquina expendedora la provee la empresa pero los insumos y bolsas con polvos corre por cuenta de los kiosqueros. “Vendemos bolsas por kilo: la de Nesquik cuesta $ 90, la de café $ 120 y las de capuchinos $ 200”, aclara Sancho.
El precio sugerido por este vaso de café de 240 centímetros cúbicos (medida estándar) son $ 10. ¿Saladito?

Para el Día de los Enamorados seguro regalas un Bon o Bon, pero ¿sabés cómo nació el producto estrella de Arcor?

(Por Jazmín Sanchez) Bon o Bon fue pensado como una respuesta industrial a un bombón ya consolidado en Brasil: Serenata de Amor. Inspirado en ese formato, pero adaptado a la escala, las materias primas y la lógica productiva argentina. El Bon o Bon logró multiplicar variantes, bajar costos y convertirse en un ícono regional que hoy compite de igual a igual —y a menor precio— en la góndola brasileña.