Con quién debe llevarse bien Alberto para cerrar la negociación con el FMI

Cómo se reparten los votos de cada país dentro del Comité del Fondo. Estados Unidos tiene el poder de veto a la hora de tomar decisiones importantes. 

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El presidente Alberto Fernández volvió recientemente de gira por el viejo continente, en la que se reunió con las principales figuras políticas de Europa. Los temas de la deuda con el FMI y con los demás acreedores fueron un punto de debate en común en esos encuentros. Si bien es positivo que Fernández se haya reunido con figuras clave para avanzar en materia de deuda, Estados Unidos es la llave que abre la puerta a una solución de la deuda 

Las reuniones del presidente argentino con figuras de Europa son importantes en medio de las negociaciones con el FMI en materia de deuda. A la hora de tomar decisiones, Alemania, Francia, Reino Unido e Italia son las economías europeas que mayor poder de voto tienen dentro del comité del fondo, con entre 5,3%, 3% de voto. Más rezagados se encuentran España, Países Bajos, Bélgica y Suiza.

La potencias que mayor poder de decisión tiene es Estados Unidos, con el 16,5%, seguido por Japón y China con el 6,2% y 6,1%, respectivamente.

Poder de veto

Para las decisiones importantes, se requiere el 85% de aprobación. Por lo tanto, el 16,5% de Estados Unidos implica que la mayor potencia mundial tiene poder de veto, ya que puede frenar una decisión aunque todos los demás miembros del Fondo voten distinto, apunta Nery Persichini, head de estrategia de GMA Capital.

“Dado que se requiere el 85% para la aprobación de las medidas importantes, Estados Unidos al contar con el 16,5% de voto, tiene poder de veto. Es importante que en el futuro el presidente Fernández haga un acercamiento a Donald Trump para facilitar el proceso”, afirmó.

El presidente remarcó que los lineamientos del plan de sustentabilidad argentina obtuvieron la adhesión del primer ministro italiano, Giuseppe Conte; la canciller de Alemania, Angela Merkel; del jefe de Gobierno español, Pedro Sánchez; y del presidente de Francia, Emmanuel Macron.

“De esta forma, Argentina suma voluntades y votos dentro del Directorio Ejecutivo del FMI para discutir un cambio en las condiciones en el acuerdo stand by, del cual se desembolsaron u$s 44.000 millones”, dijo Persichini.

En cualquier caso, las principales economías del Viejo Continente se mostraron a favor de los argumentos de Fernández: no se puede pagar la deuda externa sin crecimiento real del PBI y apoyarían la propuesta al FMI una postergación de los vencimientos (capital e intereses) hasta fines de 2023.

También fue epicentro de las reuniones de Fernández la figura del Papa Francisco quien se pronunció sobre la carga de la deuda en una cumbre económica organizada en el Vaticano en la que participaron el Ministro de Economía, Martín Guzmán, el Nobel de Economía, Joseph Stiglitz, y la directora ejecutiva del FMI, Kristalina Georgieva.

Finalmente, Donald Trump le mandó un mensaje de apoyo a Alberto Fernández a través del embajador Jorge Argüello.

Las negociaciones con el FMI

La falta de avances en materia de negociaciones con la deuda pone a los inversores cada vez mas ansiosos respecto del futuro de la misma. El gobierno trazó algunos lineamientos que buscaron calmar la ansiedad ante la falta de definiciones.

Por un lado, las autoridades confirmaron que seguirán pagando los vencimientos de intereses, pero no el capital. Además se publicó un ambicioso cronograma detallando los pasos que recorrerá el gobierno en el proceso de reestructuración, fijando al 31 de marzo como fecha límite para cerrar la cuestión.

Los analistas de Grupo SBS creen que, de cara a las negociaciones, el Gobierno buscará un alivio inmediato mediante un período de gracia y parece poner el foco en la carga de intereses por sobre el nivel de deuda.

Desde el punto de vista de los acreedores, el FMI probablemente demandará una quita de capital para que la deuda vuelva a ser sostenible 'con alta probabilidad', mientras los bonistas se mostraron abiertos a explorar opciones siempre que el Gobierno no quiera apoyarse en quitas de capital. Esto implica que no hay demasiado espacio para una solución que satisfaga totalmente a todos los actores involucrados, aunque los incentivos lucen más alineados entre el Gobierno y los bonistas que con el FMI. Al final, todo dependerá del esfuerzo fiscal que esté dispuesto a hacer el Gobierno”, afirmaron.

Los analistas de Portfolio Personal Inversiones afirmaron por su parte que el hecho de que se haya avanzado con la formalidad de la aprobación del Congreso de la Ley de Sostenibilidad de la Deuda Externa, sumado a la gira de Fernández por Europa, con la presencia de Martín Guzmán en el Vaticano, se leyeron como un acercamiento a un acuerdo con el FMI. Justamente, esta semana vendrá una comitiva del fondo nuevamente al país.

Para los analistas, dado el contexto actual, resulta fundamental cumplir con el cronograma anunciado y no “cometer” errores para que el resultado sobre la deuda sea positivo. Para el mercado, los tiempos son justos en todo sentido.

Un nuevo traspié como el de la provincia de Buenos Aires, que terminó pagando para evitar un default pero que no dejo de 'meter' ruido en las negociaciones por la deuda soberana actuales e incluso futuras, puede hoy costar demasiado caro. La posición de que la mala estrategia de Kicillof redujo la posibilidad de una posición demasiada dura del Gobierno en marzo pareció respirarse entre los grandes fondos. Y si bien esto puede discutirse, la realidad es que no es ilógico”, comentaron desde PPI.

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