Coronavirus: no habrá clases hasta el 31 de marzo y se cierran las fronteras

Son las principales decisiones que adoptó tras la reunión que hoy se dio en Olivos para enfrentar la pandemia de coronavirus. Habrá licencias especiales para mayores de 65 años. 

El Gobierno decidió hoy suspender las clases hasta el 31 de marzo y anunció que se cerrarán totalmente las fronteras de la Argentina para frenar la expansión del coronavirus en el país. El adelanto fue hecho por el presidente Alberto Fernández en una conferencia de prensa, tras la reunión que hubo en Olivos con el comité de científicos, especialistas y funcionarios que se armó para abordar la crisis por la pandemia. 

Alberto Fernández dijo además que otra de las medidas será el licenciamiento para mayores de 65 años, a quienes recomendó "quedarse disfrutando de sus casas", al tiempo que aseguró que el Gobierno dispondrá de otras medidas para ellos, como horarios especiales para que sean atendidos en bancos y centros de salud

El Presidente advirtió, sin embargo, que aunque se suspendan las clases las escuelas permanecerán abiertas, para "atender las distintas responsabilidades que les toca más allá de las clases".

Alberto justificó la decisión de cierre de las fronteras en el hecho de que los casos ya no provienen solamente de Europa o Asia, sino que también pueden provenir de cualquier país, incluso los limítrofes. 

En cuanto a la suspensión de las clases, el Presidente ratificó que la medida abarca a los niveles de jardín, primario y secundarioEn relación a las universidades, Fernández dijo que algunas ya lo habían hecho per se, pero que eran "autónomas", aunque consideró más lógica todavía la decisión de suspender las clases ya que se trata de un nivel donde los docentes, por ejemplo, tienen edades más cercanas a los casos de riesgo

Tu opinión enriquece este artículo:

Con una inversión de US$ 10 millones, la Siglo 21 anuncia su nuevo campus en Río Cuarto (2 edificios y 1 auditorio para más de 5.000 alumnos)

(Por Rocío Vexenat) La Universidad Siglo 21 confirmó lo que en Río Cuarto ya empezaba a sonar como rumor fuerte: tendrá un campus propio en la ciudad. Y no será un anexo ni un edificio más. Será un “pueblo académico peatonal” de nueve hectáreas, con auditorio circular, edificio de aulas icónico y un masterplan que promete crecer durante décadas.