EE.UU. da dos ventajas a la Argentina, teme por cinco medidas y espera el plan de Alberto

Para la relación bilateral, existe un contexto favorable, tanto en condiciones objetivas como por la voluntad manifiesta por el gobierno de Donald Trump de darle espacio a Alberto Fernández. Pero la indefinición del programa económico local, unido a algunas medidas del Gobierno ponen en alerta a las empresas norteamericanas.

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Estados Unidos le está dando a la Argentina dos buenas noticiasAlberto Fernández puede festejar la reducción de tasas que dispuso el FED, del 1,25% al uno por ciento.

En el mercado aseguran que esta decisión fortalecerá el proceso de reestructuración de la deuda y que moderará la ambición de los fondos de inversión en un mundo que busca desesperadamente alguna rentabilidad, la que sea.

Con el recorte de tasas, la Reserva Federal emite una fuerte señal a los mercados

El recorte de tasa de 50 puntos básicos que decretó el martes la Reserva Federal de Estados Unidos tiene un aire a la estrategia militar de "shock y pavor" que no se veía desde los oscuros días de la crisis financiera.


Al mismo tiempo, el gobierno argentino tiene la posibilidad de gozar de una decisión de los asesores de Donald Trump de "darle espacio" a Alberto Fernández en su política, incluso a costa de tolerar una cierta ambivalencia en su posicionamiento en Venezuela.

Eso en las grandes líneas estratégicas.

"Desde aquí se ve un estilo más intervencionista, peronista, menos ortodoxo, en el contexto del pacto social. Un intento no marcado de manejar la economía con acuerdos, con precios cuidados, la forma peronista de manejar la economía. El problema es que ese estilo no genera garantías ni estímulos a la inversión"


Para el ex funcionario demócrata del Departamento de Estado, el problema es que "ese estilo no genera señales ni garantías legales para la inversión de largo plazo", sostuvo.

Pero al mirar de cerca la evolución de la economía argentina en la etapa de Alberto Fernández, crecen las incertidumbres a la espera de desenlaces políticos y de la evolución de la renegociación de la deuda.

Así se desprende de las opiniones de empresas norteamericanas con intereses en el país y especialistas en la relación bilateral en Washington DC, que El Cronista pudo recopilar en distintas entrevistas, en el marco de un viaje organizado por AmCham, la Cámara de Comercio de los EE.UU. en la Argentina.

Aquí destacan esas ventanas de oportunidad de la coyuntura, mientras se observa, con ansiedad y preocupación la evolución de las primeras  medidas de Alberto Fernández, la definición de un plan para la deuda y, sobre todo, tener en claro el esquema de poder que terminará de conquistar el presidente en la coalición del Frente de Todos.

Aseguran que habrá reunión entre Fernández y Trump, pero no será "inminente"

El embajador argentino en Estados Unidos, Jorge Argüello, afirmó hoy que "va a haber reunión" entre el presidente Alberto Fernández y su par de los Estados Unidos, Donald Trump, aunque advirtió que "inminente es un calificativo que aún no deberíamos usar" para ese futuro encuentro.

Del lado de la visión global de las empresas norteamericanas, el país tiene oportunidades en varios aspectos de la actividad, aunque todos ellos jaqueados por definiciones o la falta de un programa por parte del Gobierno:

  • A las empresas de AmCham, que no sólo agrupa a norteamericanas, las vinculadas a la exportación de servicios, las alarma los cambios en la Ley de Economía del Conocimiento que tratará el Congreso. "Los servicios son 8,3% de las exportaciones y el 6,5% del empleos. El 25% de las exportaciones de ese segmento va a los EE.UU., con quien están alineadas las ventajas de la economía argentina", afirman en AmCham. "Ahora ese potencial está en duda", agregan.
  • Las industrias agroalimentarias y de consumo masivo acusan el impacto negativo que tuvo la reciente sanción de la Ley de Góndolas. Distribuidores y productores temen que una reglamentación profundice un sesgo que, se afirma, llevará a una crisis en el sector y que disminuirá los puestos de trabajo en  grandes empresas.
  • En el sector energético, la falta de definición sobre la evolución de las tarifas de los combustibles forma parte de los riesgos que se ciernen sobre la economía del país. Adicionalmente, recuerdan que "se habló de una ley de Hidrocarburos para extraordinarias, pero todavía no se conocen los contenidos", agregan. El efecto combinado de ambas medidas, encaminan la producción de la formación de Vaca Muerta a la parálisis, afirman.
  • Señalan que el turismo, una actividad de potencial exportador y generador de divisas, también está amenazada por acciones del Gobierno. Señalan el caso de Jet Smart, a ´punto de resolver la cancelación de sus operaciones. La low cost se quedó con el negocio de Norwegian Airlines, consistente en tres aviones. Una nueva reconfiguración de negocios estaba aprobada a principios de diciembre, pero la nueva administración de Alberto Fernández dio marcha atrás con las aprobaciones.
  • Entre los aspectos institucionales que preocupa a las empresas norteamericanas, la falta de reglamentación, desde hace más de ocho años, de legislación de patentabilidad de medicamentos también aleja la posibilidad de inversiones de los laboratorios, en particular en la investigación y desarrollo.

Gobernabilidad en duda

En materia política, también son escépticos en Washington de las señales hacia la macroeconomía que el Gobierno mostró hasta ahora.

El analista del Wilson Center, Benjamin Gedeon, lo graficó así: "Desde aquí se ve un estilo más intervencionista, peronista, menos ortodoxo, en el contexto del pacto social. Un intento no mercado de anejar la economía con acuerdos, con precios cuidados, la forma peronista de manejar la economía", definió.


Para el ex funcionario demócrata del Departamento de Estado, el problema es que "ese estilo no genera señales ni garantías legales para la inversión de largo plazo", sostuvo.

También le desconfían a la capacidad del Consejo Económico Social que el Gobierno quiere crear con una ley escasa capacidad de instrumentación de los acuerdos que se logren por la escasa representatividad de los actores


Desde más cerca, entre las empresas de AmCham existen dudas acerca de la capacidad que puede tener el Consenso Económico Social para llevar a una coincidencia entre sectores. "Las entidades que fueron convocadas, no logran tener la representatividad suficiente para poder luego implementar los acuerdos", opinan.

Anclada en las opiniones recientes del ex candidato presidencial Roberto Lavagna, a quien Alberto Fernández postula para presidir el futuro Consejo Económico Social, acerca de que no están dadas las condiciones para conformarlo, se escuchó aquí que "las fuertes asimetrías, las debilidades estructurales y los intereses contrapuestos de los convocados pueden dificultar los acuerdos sostenibles".

En esa línea, también se quejan de que no se han puesto sobre la mesa proyectos serios de reforma del Estado, y que existe una imposibilidad política para poner sobre escena una modificación laboral.

En la perspectiva de Gedeon, "los gobiernos peronistas, normalmente, quieren favorecer a la industria, que no es el sector más competitivo", advierte.

El otro foco es en el direccionamiento estratégico de la política de Alberto. "También el Gobierno, y entiendo por qué, por el desempleo, está pensando en planes sociales. Lo comprendo, pero la Argentina necesita infraestructura y más competitividad. Y de lo que se vio hasta ahora no tengo la confianza de que la Argentina está realizando medidas de más competitividad", analizó Gedeon, quien dirige el proyeco Argentina del Wilson Center.
 

Expectativa

Existen límites que provienen de la política y tienen que ver con definiciones del rumbo del gobierno coinciden los observadores norteamericanos, todavía no se conocen y que provienen de la política.

Entre empresas y en dos think tank que conocen a fondo la situación argentina creen ver que la definición de los espacios de poder y de diferencias entre el kirchnerismo que encarna la vicepresidenta Cristina Kirchner y otros sectores del Frente de Todos, incluido el propio Alberto Fernández, hacen poner en suspenso miradas sobre el futuro.

En gran medida, tienen que ver con decisiones operativas dentro del Poder Ejecutivo, de reparto de cargos e incluso con los lineamientos para definir la reestructuración de la deuda.

"Desde aquí, estratégicamente, la prioridad de la administración Trump para América latina es Venezuela, y Venezuela es Cuba, y la preocupación por la influencia de la isla en el continente. Y ahí es que no está muy clara la orientación", aseguran.

Gedeon observa dos líneas por su parte, que llevan a desconcertar en Washington. Mientras Alberto Fernández realiza una gira por Alemania, España e Italia, por otro lado, hay actitudes cercanas a Evo Morales, al Grupo Puebla; no firma las declaraciones del Grupo Lima, sino que se pronuncia luego en comunicados individuales, señala. "Y esto es muy evidente porque la Argentina tenía un papel relevante. 

En otro poderoso grupo de Lobby de Washington, advierten que, afortunadamente, para la Argentina, el país no es prioridad para Trump.

"Conviene estar debajo del radar. No deben verlo como una preocupación. En términos internacionales, Trump sólo piensa en términos de balanza comercial. Y no sé si es bueno para ustedes", recomiendan.

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