El FMI, pesimista, estima que el déficit fiscal no bajará más que 4,5% del PBI

El Gobierno confía en que podrá reducir el déficit en los próximos años. Para el FMI, a partir de 2020 continúa el rojo primario y se profundiza el pago de intereses.

La obsesión del Gobierno por bajar el déficit fiscal, que confía que va a reducir en los próximos años, podría frenarse en 2020: desde ese momento el rojo (que incluye tanto el primario como también los intereses de la deuda) se iría profundizando nuevamente y llegaría en 2022 a 5,3%. Así lo estima el Fondo Monetario Internacional, para quien, a diferencia del Ministerio de Hacienda, que tanto el déficit primario como el pago de intereses de deuda tendrán una evolución más pesimista.

En una análisis de sustentabilidad de la deuda pública argentina elaborada por el FMI, el organismo simuló escenarios de cómo podrían ir moviendose estas variables. Un punto que resalta es que "dado el alto porcentaje de deuda denominada en moneda extranjera, un shock en el tipo de cambio implica una gran vulnerabilidad". Precisamente, el movimiento del dólar en las últimas semanas se traduce en que se necesitan más pesos para cancelar los pasivos. Ayer, de hecho, volvió a subir pese al intento del Banco Central de ponerle un techo el lunes.

No obstante, el Fondo, en su modelo, simula una depreciación real del 50% con un pass through de 0,25 (la primera variable aún no se dio; la segunda, estaría dentro de lo posible para la Argentina) que llevarían a la deuda como porcentaje del PBI al 66% (hoy está en torno al 55%), muy cerca del umbral de 70% por arriba del cual ya se entra en un terreno de "alto riesgo", según califica el Fondo.

Además, dentro del escenario del FMI se proyecta una estabilización del déficit primario de en torno a 2%, y no se alcanzaría a dar un superávit. En concreto, hasta el 2019 las estimaciones son iguales que las del Ministerio de Hacienda a cargo de Nicolás Dujovne, de una reducción del rojo que llevaría este año a un peso de 3,2% del PBI y, el próximo, a 2,2%.

Sin embargo, en 2020 se empiezan a bifurcar los caminos: mientras el organismo prevé un 1,9% en 2020, el Gobierno lo ve en 1,2%.

En 2021 para Hacienda ya habría superávit primario, aunque para el FMI el déficit será de 1,9% del PBI. En la misma línea, en 2022 las cuentas públicas mostrarán otro resultado favorable, según el Gobierno, mientras que para el organismo el rojo primario alcanzaría el 1,8% del PBI.

"Los supuestos que plantea el FMI difieren de los de Hacienda en un aspecto crítico: la proyección oficial plantea la mejoría sostenida del resultado primario más allá del 2019 (¿segundo mandato macrista?), por lo que el déficit financiero se reduciría de más de 6% del PBI el año pasado a menos del 2% del PBI hacia 2022", razonó el economista Federico Muñoz, en base a los números plasmados en el Presupuesto 2018.

Y agrega que "el Fondo, en cambio, proyecta la estabilización del déficit primario en cerca de 2% del PBI y el aumento persistente de la carga de intereses. Por ello, estiman que el déficit financiero prácticamente no bajaría del 5% del PBI".

Dujovne se muestra confiado en conseguir que con su estrategia se logre la reducción del déficit que se propone. "Hemos sobrecumplido la meta en 0,3 puntos porcentuales del PBI y estamos satisfechos", dijo en enero cuando presentó los datos de cómo terminaron las cuentas públicas en 2017.

De hecho, en las últimas semanas diferentes funcionarios del Ministerio salieron a respaldar los números que proponen para los próximos años. El domingo pasado fue el turno del secretario de Hacienda, Rodrigo Pena. "Algunos fallan a la hora de explicar razonablemente el método adecuado que usarían para reducir el déficit y el ritmo de endeudamiento", sostuvo en una nota publicada en La Nación.

"El déficit financiero de la Nación en 2017 fue de $ 629.050 millones, que equivale al 6,1% de un PBI estimado de $ 10.282.182 millones (...). En 2018 será ligeramente superior al 5% y en 2019 al 4%, y así lo iremos bajando de a un punto por año", agregó Pena en base a las proyecciones oficiales.

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