En 12 meses de pandemia, la crisis destruyó 125.000 empleos privados

Según datos del Ministerio de Trabajo, la cantidad de puestos en el sector privado formal cayó 2,1% entre marzo de 2020 y febrero de este año, en coincidencia de una caída del salario real en el periodo.

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AGUSTIN SZAFRANKO

La pandemia y la cuarentena adoptada por el Gobierno para contener el coronavirus agravaron severamente la recesión, la fragilidad fiscal, la caída de salarios y el aumento de la pobreza. Y el empleo, naturalmente, no estuvo exento: en 12 meses el sector privado registrado perdió casi 125.000 puestos, según datos del Ministerio de Trabajo.

Así lo indicó el informe de trabajo registrado de febrero, que arrojó que al cierre de ese mes el sistema previsional tenía 5.818.400 empleos privados registrados en la serie desestacionalizada, un 2,1% menos que en marzo de 2020 cuando comenzaron las restricciones a la actividad.

Además, también bajó la proporción sobre el total de trabajadores del sistema, 11.943.600, a valores mínimos de 48,71%, cuando en febrero de 2020 representaban el 49,49% y hasta agosto de 2019 representaban más del 50%.

Naturalmente, al ser datos basados en el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), no contabilizan el empleo privado informal, que debido a su flexibilidad fue mucho más sensible al impacto inicial en la etapa más dura de la cuarentena, que tampoco se vieron reflejados en un incremento del desempleo abierto.

En contrapartida, en estos 12 meses creció la proporción de empleados públicos. En marzo de 2020 eran el 26,77%, unos 3.219.500, mientras que en febrero de este año eran 3.247.100, un 27,18% del total. El aumento neto fue de 27.600 empleos. En tanto, los autónomos se redujeron en 14.100 en 12 meses a 378.200 (-3,60%) y los monotributistas aumentaron 48.400 a 1.654.400 (+3,01%).

Esta caída del empleo en estos 12 meses coincidió con un fuerte deterioro del salario en términos reales, que se deterioraron un 7,3%. Mayor impacto acusó el sector privado formal, con una caída de 7,9%, dado que la serie que mide el Indec trepó 10 puntos menos que la inflación interanual.

Este combo sumado a una inflación que dio un salto importante en marzo y un amesetamiento cómodamente por encima del 3% mensual en el segundo trimestre anticipa otro año de pérdida del poder adquisitivo de los salarios, una de las variables clave que el Gobierno monitorea en vísperas de la campaña electoral por los comicios legislativos.

En tanto, el Ministerio de Trabajo también difundió la encuesta de indicadores laborales, que no analiza al universo del mercado de empleo sino que es un relevamiento sobre una muestra de 2961 empresas que en su conjunto emplean a 267.984 trabajadores. El dato de marzo arrojó un aumento de 0,3% gracias a la mayor tasa de entrada en 24 meses, de 2,1%.

De todas maneras, la serie todavía se ubica por debajo del nivel de abril de 2020, cuando comenzaba a observarse el impacto de la pandemia y de la cuarentena en el empleo.

No obstante, en materia de expectativas para el trimestre siguiente (abril, mayo, junio), los números empeoraron respecto a febrero, dado que solamente el 3,8% de las empresas consideraron que su dotación aumentará en el período, cuando en febrero era el 5,2%. En tanto, el 3,3% prevé que disminuirá, frente a 2,8% de mes previo.

 

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