Frigerio: "Hay que aceptar que hemos perdido la confianza de la clase media"

El ministro de Interior, Obras Públicas y Vivienda elogia el nuevo acuerdo con el FMI pero reconoce que una vez despejadas las dudas sobre la capacidad de pago, el país debe volver a la agenda del crecimiento y el desarrollo. Cree que será clave demostrar que el Gobierno es un buen piloto de tormenta para sortear esta crisis y llegar asímejor a las elecciones.

Image description

Ser parte del gabinete de Gobierno desde su génesis, y tener peso propio, se ha convertido en estos días en una proeza dentro de Cambiemos. Rogelio Frigerio no sólo sobrevivió a los cambios de equipo que se sucedieron desde 2015 sino que además potenció su papel de ministro todoterreno durante la última poda. El titular de Interior, Obras Públicas y Viviendas es de los pocos miembros con juego político que logró resistir la voracidad del jefe de Gabinete Marcos Peña. Y si bien sufrió ahora el freno en los proyectos de infraestructura que maneja su cartera, sigue siendo el hombre clave en las negociaciones con los gobernadores y los intendentes del peronismo. Por caso, tiene la misión de convencer a las provincias de firmar la adenda del Pacto Fiscal y está a cargo, junto al titular de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, de las negociaciones con el peronismo opositor para la aprobación del Presupuesto en el Congreso, clave para que el acuerdo con el FMI cierre. Cansado pero firme, Frigerio recibió a 3Días en su despacho de la Casa Rosada, en un alto de una jornada de frenéticas reuniones.

El gobierno celebró el nuevo acuerdo con el FMI. ¿Alcanza esto para salir de la crisis? ¿No se está sobrestimando al Fondo?

-El Fondo es muy importante porque hoy es el único que le presta a la Argentina la diferencia entre lo que el Estado gasta y lo que ingresa. Eso todavía es deficitario mientras no vayamos al equilibrio de las cuentas públicas a partir del año que viene. El acuerdo es muy importante, probablemente el acuerdo más importante que haya tenido alguna vez un país con el FMI, y nos va a permitir garantizar un programa financiero durante todo nuestro mandato. La Argentina no va a tener la necesidad de salir a pedir prestado casi durante un año y medio. Eso va a despejar muchas dudas en el mercado respecto a nuestro país y, lo más importante, va a poder abrir mercados para las provincias, para las municipios y, sobre todo, para el sector de la producción, que va a poder volver a tener acceso al crédito. Pero está claro que esto no alcanza. También tenemos nosotros que cumplir los compromisos para mejorar nuestra solvencia fiscal, aprobar un presupuesto equilibrado y después cumplirlo. Creo que una vez que demostremos fehacientemente que tenemos un acuerdo que disipa las dudas sobre nuestro programa financiero, que tenemos un Presupuesto votado por el Congreso que despeja fantasmas sobre nuestra solvencia fiscal, vamos a poder retomar lo más importante que es nuestra agenda de desarrollo y crecimiento.

Para el economista, el mercado le dará al Gobierno "un respiro", pero deberá explicitar un plan de largo plazo que resuelva los problemas de productividad y competitividad del país para recuperar confianza. Prevé hacia adelante un escenario complejo en materia de empleo y pérdida del poder adquisitivo, pero también una oportunidad para corregir los desequilibrios.

La Argentina tiene 100 años de déficit fiscal, inflación crónica y siempre incumplió con los programas de estabilización. ¿Por qué ahora sería distinto?

-Primero, porque este no es un programa de estabilización con tipo de cambio fijo, como a los que siempre recurría la Argentina en momentos de crisis. Esto es un hecho inédito en la Argentina, que se salga de una crisis con los mismos instrumentos con los cuales se atravesó la crisis. En este caso, es un instrumento cambiario con tipo de cambio flotante. En segundo lugar, hay evidentemente una correlación directa entre esta inflación que nos ha acompañado en el último siglo con el déficit fiscal, que también nos acompañó durante todos estos años. Quizá nosotros pecamos de optimistas y creímos que podíamos avanzar en la lucha contra la inflación más rápido que lo que íbamos en nuestro camino al equilibrio fiscal. Y eso no es posible. Pero además vemos bastante coincidencia general en la dirigencia política argentina respecto a la necesidad del equilibrio de las cuentas públicas. Por eso tenemos muchísima más confianza en la posibilidad de empezar realmente un camino de reducción de la inflación.

Usted dice que la dirigencia tomó conciencia pero, ¿cuántos gobernadores firmaron la adenda del Pacto Fiscal?

-Firmaron 16 gobernadores pero pueden ser más. Con el 80% de las firmas enviaremos el Consenso Fiscal al Congreso para que se trate de forma conjunta con el Presupuesto 2019.

¿No es poco 16 mandatarios para dar una señal de que el país aprendió de los errores?

-Lo importante es que la Argentina tenga el Presupuesto. Que se de por primera vez una discusión seria respecto a un presupuesto con equilibrio, en donde los ingresos del Estado alcancen para cubrir los gastos. Y que el problema fiscal no se resuelva como siempre con el sólo aumento de los impuestos sino también a partir del esfuerzo por parte del Estado en sus distintos niveles.

¿El Presupuesto saldrá con el voto de la oposición?

-No hay una sola oposición en la Argentina, sino varias. Y estamos trabajando para tener el apoyo de los sectores que han mostrado hasta ahora mucha responsabilidad y apego a la gobernabilidad, algo que nos ha permitido gobernar en estos dos años y medio pese a ser el Gobierno más débil del último siglo, en términos de apoyo parlamentario.

El peronismo ya votó una ley para frenar el alza en las tarifas de servicios públicos, pese al acuerdo con los gobernadores. ¿No temen un escenario similar?

-Nosotros no podemos negociar un Presupuesto con los gobernadores porque lo votan los diputados y senadores. Llegamos a ciertos acuerdos con los mandatarios en línea a la necesidad de tener un presupuesto equilibrado y sobre ciertas cuestiones que hacen al equilibrio fiscal. Pero la discusión del Presupuesto se tiene que dar en el Congreso como lo estamos haciendo, en paralelo a las reuniones con la provincias. Confiamos en que vamos a llegar a buen puerto.

Usted siempre dijo que la obra pública es lo único que le cambia la vida a la gente. Cómo se defiende el recorte de 50% que se hace en el Presupuesto en un año electoral?

-Y lo sigo diciendo. Podemos asegurar que con este Presupuesto vamos a poder concluir las miles y miles de obras que tenemos en marcha y diseminadas a lo largo y ancho del país. Los recursos están presupuestados para terminarlas.

El Presidente dijo en Nueva York que la recesión va a durar 4 ó 5 meses más. ¿No está pecando otra vez de optimista?

-La verdad es que no sé hasta cuando va a durar la recesión. Lo que sí se es que dependerá de la confianza que podamos restablecer en estos meses. Una parte de esa confianza se restablece con cuestiones concretas como el acuerdo con el Fondo, para nuestro frente financiero, y con un acuerdo en el Presupuesto, para nuestro frente fiscal. En el interín, tenemos que tener, como siempre, una mirada especial sobre los sectores más vulnerables o los que tienen menos defensas en crisis como la que atravesamos. Y también políticas específicas para retomar lo más rápido posible la senda del crecimiento que abandonamos en abril de este año. Así que vamos a hacer todos los esfuerzos para que esta recesión dure lo menos posible.

¿Las dudas de los mercados e inversores no pasan también por la destreza del Gobierno para manejar la crisis?

-Bueno, eso lo va a decidir el tiempo. Nosotros hemos demostrado el año pasado que en un contexto normal, desde el punto de vista de las variables internacionales, pudimos volver a crecer, pudimos recuperar el empleo en el sector productivo, pudimos emprender el plan de infraestructura más ambicioso que se recuerde e hicimos mucho para mejorar nuestras instituciones. Ahora tenemos que demostrar que un año adverso, desde el punto de vista de lo que nos llega desde el resto del mundo, somos buenos pilotos de tormenta y podemos sortear esta crisis de la mejor manera. Eso es lo que tenemos que demostrarle a la gente en los próximos meses.

¿Están preocupados por la paz social?

-Lo que tenemos que hacer es ocuparnos, como lo estamos haciendo, de los sectores más vulnerables de la sociedad, a quienes le hemos reforzado la asignación universal por hijo y los comedores escolares. Estamos trabajando también en potenciar el programa de Precios Cuidados. Nos tenemos que ocupar más que preocupar.

El Presidente también dijo desde Nueva York que estaba listo para competir. Con un desempleo del 9,6%, inflación de septiembre del 6%, que podría llegar a 44% anual, pérdida del poder adquisitivo para este año del 6% y un índice de pobreza que podría volver a los niveles de 2016, ¿cómo piensan ganar las elecciones con ese panorama?

-Bueno, claramente también eso implica que hemos mejorado la mayoría de las variables que encontramos cuando asumimos. Hoy esta situación es de extrema dificultad en el frente económico y en un contexto internacional difícil para los países emergentes. Desde abril, prácticamente, no ingresa un dólar en la región...

Pero a la Argentina le pega peor que al resto...

-Es que somos más vulnerables, entre otras cosas, porque tenemos más déficit y una historia de incumplimiento serial. Entonces, todo lo que está ocurriendo en el mundo nos afecta más que al resto, tenemos que ser concientes de eso, y tomar las medidas para fortalecernos frente a esa vulnerabilidad con la que tenemos que convivir. Y eso es lo que estamos haciendo. Lo que le tenemos que demostrar a la gente es que así como pudimos en un contexto normal poner a la Argentina de pie, también podemos ser eficientes en salir de la mejor manera de esta crisis. Si podemos demostrar esto, seguramente recuperemos una parte importante de esa confianza. Hay que aceptar que hemos perdido esa confianza, en especial la de la clase media, y recuperarla para el 2019.

¿Qué escenario electoral prevé: uno bipolar con Cristina candidata o tripolar con otro candidato del peronismo?

-Es muy difícil saber eso. Creo que Cristina se va a presentar pero es un pensamiento subjetivo.

Bueno, si se tiene en cuenta su techo imperforable, es lo mejor que les puede pasar...

-Yo creo que la política tiene que tratar de hacer lo mejor posible dentro de las variables que uno maneja. Y no manejamos la posibilidad de que los dirigentes de la oposición se presenten o no, ni como van a conformar sus espacios políticos. Nosotros tenemos que recuperar la confianza que hemos perdido y trabajar lo mejor posible para que rápidamente podamos volver a la agenda de desarrollo.

¿Y para eso no le falta al Gobierno un plan integral a largo plazo que le muestre a los argentinos para dónde va el país?

-El Presidente hace el esfuerzo para contar lo que estamos haciendo. Por ejemplo, en el área energética, que es el peor sector que dejó la gestión anterior y que hemos corregido a tal punto que dentro de muy poco la Argentina se va a convertir en un país exportador de energía. Además de haber desarrollado Vaca Muerta y las energía renovables como nunca antes se había hecho en este país. Lo mismo con nuestro plan de Infraestructura, que a pesar de la situación difícil desde el punto de vista fiscal, sigue siendo hoy el programa de infraestructura más ambicioso que haya visto en la Argentina. Lo mismo hicimos con el fortalecimiento de las instituciones de la República o las reformas que estamos llevando en el plano fiscal para aliviar la presión tributaria y mejorar la calidad de los impuestos. Se puede mencionar también el desarrollo del turismo y de otra economías, que tienen un gran impacto a nivel regional, porque también entendimos que el desarrollo debe ser homógeneo en todo el país. Y además, tenemos una mirada distinta respecto del rol de la Argentina en el mundo y de la integración inteligente con el resto de los países. Estos son los grandes lineamientos de nuestra política. Y dentro de un marco de políticas macroeconómicas, la posibilidad de convivir con un tipo de cambio flexible, con la posibilidad de amortiguar shocks externos negativos como los que estamos sufriendo y, por supuesto, el compromiso de mostrar los avances en el equilibrio de las cuentas públicas también en el plano de la administración. Ese es el programa de largo plazo que nunca tuvo la Argentina, porque gran parte de nuestra historia reciente contemporánea estuvo gobernada por gobiernos populistas, que hicieron un culto del corto plazo. Nosotros tenemos siempre una mirada de largo plazo y de desarrollo económico.

"Confío plenamente en las capacidades de Guido Sandleris"

¿Con la salida de Luis Caputo del Banco Central y la designación de Guido Sandleris se pasó de un trader a un académico con vrios pergaminos pero sin experiencia en la gestión, ni siquiera en la privada. ¿Es el perfil adecuado para este contexto difícil?

-Sandleris es un profesional muy respetado en la Argentina y el exterior. Tiene experiencia en el manejo de la política monetaria, viene trabajando con el actual ministro de Hacienda y además ha participado en los acuerdos con el Fondo Monetario Internacional. Yo lo conozco desde hace muchísimo tiempo y no tengo ninguna duda sobre sus capacidades.

"El Gabinete funciona mejor con los cambios"

Ante esta situación de crisis, ¿no debería el Gobierno abrir más la base de sustentación politica de Cambiemos? Da la sensación de que con los cambios en el Gabinete se cerraron más...

-No, hubo cambios muy importantes en el funcionamiento interno del Gobierno en la coordinación y en general, que mejoran la gestión en un contexto difícil como el que estamos atravesando. igual, nunca hay que descartar la futura o posible incorporación de gente nueva. Pero el presidente hoy se siente cómodo con este gabinete, con esta nueva estructura de toma e decisiones y el Gabinete está trabajando para salir lo más rápido posible de esta crisis.

Dejá tu Comentario: (máximo 1000 caracteres)

Comentarios: