La Argentina busca captar el 25% de un millonario mercado histórico

Después de 20 años, uno de los países más fuertes de la región anunció la apertura de sus restricciones a la carne bovina proveniente de Argentina. Tras 8 años de negociaciones fueron aprobados para la comercialización 22 frigoríficos locales con estándar internacional.

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Tras un largo camino de negociaciones que inició la Cancillería Argentina hace 8 años, luego de una auditoría realizada en julio, los inspectores del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria de México (Senasica) comprobaron que el sistema de control del Senasa cumple con los mayores estándares sanitarios y de inocuidad de los alimentos.

Los presidentes Manuel López Obrador Alberto Fernández asumieron el compromiso de reactivar la agenda de comercio bilateral, en 2019, cuando el entonces presidente electo visitó México; el diálogo para reabrir el negocio de la carne, que permaneció frenado por dos décadas, fue refrendado en febrero de 2021, cuando la comitiva oficial de la Argentina regresó al país de Norte américa,

Veinte meses después, el Senasica mexicano autorizó 22 plantas de procesamiento para exportar productos cárnicos bovinos desde la Argentina, informaron desde Cancillería y señalaron que ahora ambos servicios sanitarios están "ajustando detalles" para acordar los requisitos zoosanitarios que figurarán en el certificado sanitario que avalará los envíos.

"México constituye un socio estratégico de nuestro país, con el cual la Argentina aspira a incrementar y diversificar el comercio", destacó el titular del Ministerio de Relaciones Exteriores, Santiago Cafiero en su cuenta de Twitter y precisó que, en 2021, el comercio bilateral ascendió a u$s 2099 millones, con exportaciones argentinas de casi u$s 700 millones constituidas, principalmente, por ventas de aceite de girasol y trigo.

En relación al consumo de carne, cada año, México importa u$s 716.289.000 de carne fresca; u$s 29.290.000 dólares de proteína congelada, según estimaciones privadas.  

Aunque Estados Unidos y Canadá son los principales proveedores de este mercado, gracias a Tratados de Libre Comercio con arancel cero, la Argentina aspira a una porción pequeña pero que puede crecer con el tiempo.

"Todavía no está claro qué posiciones arancelarias estarán incluidas en el acuerdo sanitario ni si habrá alguna preferencia para la Argentina como si tiene Uruguay", comentó un empresario del sector y dijo que en una primera etapa se espera captar un volumen del 20/25%, lo que equivale a 170 mil toneladas anuales.

En el marco de esta larga negociación, participaron los servicios sanitarios y las carteras de agricultura de ambos países, la Cancillería Argentina y la Embajada en México, el Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC) y el Instituto de la Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva).

¿Fin del cepo?

La noticia llega en un escenario complejo, con hacienda y carne que aumentan por debajo de la inflación y costos que no paran de crecer, según describen desde la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) que pidió al Gobierno la eliminación de los derechos de exportación para la carne vacuna.

"Entendemos que es momento que el Gobierno nacional libere urgentemente las restricciones existentes en cortes de exportación, en un mercado internacional que se ha tornado recesivo y sobreabastecido", advirtieron en un comunicado.

Según indicaron, en los últimos 12 meses, en octubre, el precio de la carne creció 47,3%, por debajo de la inflación, pero con un mercado interno contraído por la pérdida del poder adquisitivo. A eso se suma la sobre oferta de ganado por las condiciones de sequía que aceleraron la faena.

A principio del año, el Gobierno suspendió hasta el 31 de diciembre del 2023 la exportación de los siete cortes parrilleros más populares en el mercado interno, entre ellos, asado con o sin hueso, Falda, Matambre, Tapa de asado, Nalga, Paleta y Vacío.

Más mercado 

Además, recientemente, y luego de negociaciones iniciadas desde 2014, el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria de México también confirmó oficialmente a la Embajada argentina en México la apertura del mercado local para el maíz blanco, en adición al maíz amarillo, tanto para consumo humano como para otros usos.

En este caso, las compras de maíz de México ascienden a u$s 4.285.832.000 cada año.

Con un consumo promedio por persona al año de 196,4 kg de maíz blanco, este cultivo es la base de la alimentación de la población mexicana y abarca alrededor del 85% del volumen total producido en el país

Aun así, el maíz producido en la Argentina encuentra una oportunidad ya que el que se cosecha en el propio territorio mexicano no alcanza a cubrir las necesidades del consumo interno.

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